No le importas a nadie

No le importas a nadie

Casi todos los que emprenden lo hacen con ilusión y tarde o temprano (a veces nunca) se topan con la realidad más importante y difícil de asumir.

No le importas a nadie

No es una frase, es un puñetazo, tampoco es manera de empezar, quienes me enseñaron Marketing dirían que hay que ser más diplomático, pero esa es la realidad y no hay nada que vender aquí.

No le importamos a nadie y, cuanto antes lo asumamos, antes podremos evitar que nos destruya.

Recuerdo el tiempo que pasé diseñando cierto producto, las noches sin dormir, los mil retoques a la web para que luciera perfecta, los desvelos haciendo el plan de negocio ideal…

Nuestro mundo en esos momentos empieza y acaba en nuestra empresa. Estamos tan ilusionados y ponemos tanto empeño, que pensamos que para los demás, especialmente para los clientes, la percepción debe ser la misma, se van a quedar boquiabiertos.

Luego sales ahí fuera y te das cuenta de que a nadie le importan las horas que has echado o el sueño que has perdido.

A pesar de todo el trabajo, el teléfono no suena y las hordas de clientes que imaginabas no asaltan la puerta como si fueran rebajas.

Primero viene la incredulidad, luego acampa la decepción y entonces puedes tomar dos caminos: o te das cuenta de que algo no debe estar funcionando y te pones a averiguar qué es, o bien te indignas, te enrocas y piensas que cómo es posible que nadie se dé cuenta de lo fabuloso que es tu negocio.

Crees que el error debe estar en los clientes y así pasas los días hasta que cierras.

Nos ocurre como con un amor no correspondido: «¿Cómo no se dan cuenta de que conmigo estarían mejor?».

Pero no lo están y, curiosamente, este sí es un problema de amor, en concreto del hecho de que tenemos tendencia a enamorarnos de nuestra empresa y nuestros productos, y una mirada enamorada no es objetiva.

Qué pasa cuando nuestra empresa y nuestro producto no le importan a nadie

Cuando ocurre este fenómeno tan común, se debe a uno de los siguientes motivos (o, más bien, a una mezcla de ambos).

El primer motivo es que habremos puesto todo el empeño del mundo, pero no estamos satisfaciendo una necesidad a otros mejor que nadie, al menos no como para que quieran darnos dinero por ello.

Pensemos en esto, alguien honrado nos dice que ha empleado una enorme cantidad de noches sin dormir en su negocio, que es su trabajo de años, y luego intenta vendernos un cenicero horrible de cerámica que nos encoge el ceño sólo con verlo, además resulta que ni fumamos.

¿Vamos a darle el dinero que tanto nos cuesta ganar?

La realidad es que nos da igual el trabajo que haya puesto, nosotros también trabajamos mucho, así que no va a suceder y la pena no es un modelo de negocio.

¿Pero qué pasa si nos duele horriblemente una muela y el dentista promete acabar con el sufrimiento en dos minutos? ¿Estaríamos dispuesto a pagar?

¿Aunque haya puesto la clínica ayer y se la hayan pagado sus padres ricos?

La moraleja es que a nadie le importa que nos hayamos partido la espalda si no le vamos a satisfacer una necesidad o un deseo mejor que los demás competidores. Sólo en esa situación van a echar mano a la cartera.

El segundo motivo de que nadie nos compre es que, aunque seamos los mejores, probablemente no se hayan enterado ni de que existimos.

Hoy día es preciso un esfuerzo sobrehumano por llamar la atención con Marketing y promoción, si no, nadie vendrá hasta nuestra puerta.

Cuando el teléfono no suena en un negocio, se suele deber a una combinación de ambas causas, pero la primera lección a aprender es que no le vamos a importar a nadie si no tenemos algo que realmente deseen, independientemente del esfuerzo que hayamos puesto o lo magníficas personas que seamos.

Suena mucho mejor decir que si trabajas duro al final llegará la recompensa, pero si trabajas duro en algo en lo que a nadie le importa, no funcionará.

Porque esto no va de nosotros y nuestra empresa, este juego va de los demás, de enfocarnos totalmente hacia ellos y dejar de mirarnos el ombligo.

5 comentarios en “No le importas a nadie”

  1. Hola!
    Excelente artículo, la verdad al descobierto 🙂
    Realmente me gustan todos tus artículos y nunca hago comentários por el problema más común: falta de tiempo.

    Tú importas y tus artículos también 🙂

  2. Me parece excelente el artículo. Esto no lo sabes, hasta que lo padeces, en tanto es importante que todo emprendedor, lo entienda y asuma, porque con los pie en la tierra, el enfoque, el entusiasmo y la perseverancia, los sueños si se cumplen. Gracias

Los comentarios están cerrados.

Ir arriba