La velocidad como clave en los negocios
La velocidad como clave en los negocios

Quizá haya escuchado este término, pero la realidad es que hoy día vivimos en la llamada «Economía de la Atención». ¿Qué significa eso? Que la atención es la mercancía más importante hoy y, como suelen explicar en primero de Economía, lo más importante y caro es lo más escaso.

Miles de cosas reclaman nuestra atención cada vez más dividida. Anuncios en televisión, en Internet, aplicaciones móviles, sitios web… Es una lucha constante porque cada vez hay más estímulos que pelean por que les hagamos caso y en esa lucha cada vez hay también más ruido.

¿Y por qué es importante la Atención? Básicamente porque es el primer paso imprescindible para poder vender. Da igual lo bueno que sea lo que vendes, que si no consigo que mires en mi dirección y me atiendas primero, no conseguiré después convencerte de nada.

Y si tenemos un negocio en Internet, eso se multiplica por diez. No hay contexto más complicado para conseguir atención que la red. Con un simple clic nos vamos a otro sitio, a mil sitios que están pugnando por conseguir como sea esa valiosa atención.

La clave de la velocidad

Por eso, en esta economía de la atención y en un contexto de negocio en la red, hay otra característica que se ha vuelto la más importante si queremos tener alguna posibilidad de éxito: la Velocidad.

No sólo es algo que tenemos que tener en cuenta a la hora de diseñar nuestras webs y productos, que cada vez hemos de dar lo que el usuario busca de manera más rápida y sencilla, sino que también es esencial a la hora de que funcione nuestra página.

Por eso, si hay una cosa en la que no debemos escatimar es en obtener un alojamiento web que sea:

  • Rápido y fiable, es decir que no se encuentre caído a menudo y no tarde apenas nada en servir nuestras páginas.
  • Que responda con un soporte técnico rápido a cualquier eventualidad que surja (porque surgirá).

¿Por qué recalcar esto? ¿Es que acaso no es algo básico? Quizá lo es, pero la mayoría de emprendedores no entiende la verdadera dimensión de esa importancia, no conoce las cifras reales de eso y no se da cuenta de que hoy día es una cuestión de segundos, o ni siquiera de eso.

Los datos reales que casi todos los emprendedores en Internet ignoran

Tenga muy en cuenta estas cifras presentadas por Kissmetrics:

Si una página tarda un solo segundo en cargar, un buen porcentaje de usuarios ya la habrá abandonado, pero es que si ese retardo llega a cuatro segundos, un 25% de los visitantes ya se habrá marchado.

Una cuarta parte de visitantes en apenas 4 segundos.

Eso da una idea de cómo la atención de alguien es cada vez más escasa, pues la oferta es tan grande en Internet, las tentaciones son tantas y la atención es ya tan reducida, que como tardemos cuatro segundos o más, hemos perdido una cuarta parte de sus posibilidades iniciales de venta.

De hecho, se ha calculado que un sólo segundo de retraso hace perder a una empresa como Amazon 1.600 millones de dólares en ventas. Así de escalofriante es la situación.

De modo que la próxima vez que pensemos que nos vamos a ahorrar dinero en un alojamiento web que es dudoso y no nos proporciona soporte, piense en lo que pierde cada uno de esos segundos. Y si ya cometimos el error porque ignorábamos esto, es hora de cambiar de hosting.

La importancia de la velocidad y la fiabilidad para ser visible en Google

La todopoderosa Google se ha dado cuenta de la importancia, cada vez mayor, de este fenómeno y de la velocidad como signo de calidad y servicio. Por eso, desde hace no mucho tiempo, dicha velocidad de carga de una página es un factor a la hora de aparecer más visible en los rankings de Google.

Por eso cada vez es más importante que la infraestructura sobre la que creemos el sitio web de nuestra plataforma de negocio sea fiable y profesional.

De hecho, como dice una conocida experta en Marketing en Internet: «La segunda página de Google es el lugar perfecto para esconder un cadáver».

Es cierto que esta es una gran época para emprender, especialmente en la red, pero la realidad es que, además de un excelente producto y de ser capaces de llevar el nombre de nuestra empresa cada vez más lejos, ahora precisamos hacerlo también más rápido que el resto.

No nos equivoquemos, no sólo esto es así hoy, sino que es algo que sólo se va a acentuar con el paso del tiempo, así que es importante no tener esa mentalidad de emprendedor que, creyendo que ahorra en unas cosas, pierde un cuarto o más de sus posibilidades de venta.