Marketing digital
Marketing digital

Esta es la realidad de un emprendedor y de la pequeña y mediana empresa en general:

Te vas a pasar la mayor parte del tiempo promocionando tu iniciativa porque el mayor enemigo de todo emprendedor, especialmente pequeño, es la oscuridad.

Es decir, el desconocimiento, el estar flotando en un mar de gotas iguales e indistinguibles de empresas que hacen lo mismo y gritan las mismas consignas.

Especialmente si tienes presencia en Internet (y no te puedes permitir no tenerla a estas alturas) este efecto se multiplica.

Hay mucha gente en la red, hay millones de páginas y, al contrario que en el mundo offline, aquí vamos a competir tanto con otras iniciativas que se dedican a lo mismo y quieren vender, como con webs que no buscan vender, sino informar o entretener, pero que ocupan espacio y hacen más difícil que se nos vea.

Eso quiere decir que llamar la atención en Internet y que nos visiten (primer paso imprescindible para poder vender) es mucho más difícil que en el «mundo 1.0». Sin embargo, no podemos ignorar que hemos de tener, no sólo una presencia, sino una estrategia de marketing digital.

No me importa a lo que se dedique la iniciativa, va a haber una conversación sobre nosotros en la red. Habrá tuits, habrá opiniones en Trip Advisor y similares, habrá comentarios en foros y webs y la gente, como primer recurso para informarse, acude a buscar en Google.

Como esa conversación se va a producir, queramos o no, nuestra labor es participar en ella para ponerla a nuestro favor.

Eso significa que hemos de hacer esfuerzos activos para que nos encuentren, para posicionarnos bien, para aprovechar los canales que ofrece Internet a fin de posicionarnos mejor que el resto.

Esto ya no es opcional, es prioritario, debido a que este fenómeno de que las búsquedas y la conversación se hayan trasladado a la red sólo hará que acentuarse con el tiempo.

La cuestión es, la mayoría de pequeñas y medianas empresas apenas tienen presupuesto para Marketing, ¿ahora encima deben repartirlo para que abarque un marketing digital? La respuesta es que sí. Así es el contexto actual en el que competimos.

No obstante, como se ha insistido en Recursos para Pymes a menudo, dentro de la ecuación del marketing podemos reducir el papel que tiene el dinero sin reducir los resultados. ¿Cómo? Compensando esa falta de dinero con una subida en audacia e ingenio.

Traducido para que se entienda: aplicando estrategias Marketing de Guerrilla para Pymes

El Marketing es a lo que debemos dedicar la mayor parte del tiempo

El 80% del tiempo de trabajo en nuestra empresa lo debemos dedicar a sólo dos cosas:

  • Nuestro producto.
  • Nuestro marketing.

Pero aquí una clave importante: **si tenemos el producto en orden y por tanto una oferta destacable, entonces la mayor parte del tiempo habrá de dedicarse al Marketing. **

Una vez hayamos conseguido un cierto nivel de visitas y llamadas ya podremos volver sobre la oferta para mejorarla aún más, pero al principio, o si nuestro teléfono no suena o nuestra web no se visita, hemos de enfocarnos en el Marketing.

Ya hay demasiadas historias de productos excelentes que fracasaron porque nadie los conocía, no queremos ser una de ellas.

En qué enfocarnos dentro de nuestro marketing digital

Extender nuestra estrategia al marketing online hace que se nos abran mil puertas más, infinidad de posibilidades en las que invertir. Que si redes sociales, que si listas de correo…

Entiendo que, si la mayoría de emprendedores ya suelen estar algo saturados por el Marketing, esto haga que se saturen más todavía.

Sin embargo, no tenemos que dedicarnos a mil cosas a la vez, eso sólo diluirá el esfuerzo. Y de todas las posibilidades que ofrece el marketing digital, la realidad es que, con cifras en la mano, hay cuatro cosas que funcionan mejor que las demás:

  • Marketing de Contenido.
  • Marketing SEO (optimización del posicionamiento orgánico o natural en buscadores).
  • Marketing de Relaciones (incluidas redes sociales).
  • Marketing por email.

El objetivo de todos ellos es generar tráfico hasta nuestra web, porque de nada sirve la mejor página sin ningún tráfico, igual que nada sirve tener el mejor producto si nadie lo ve.

¿Y de esos cuatro pilares, cuál es el primero a plantar con base firme? El marketing por email.

Desde el minuto uno, y de hecho desde antes del minuto uno, ya deberíamos estar recogiendo interesados, utilizando un Software Email Marketing y creando una base de datos de correos electrónicos (por supuesto legal y voluntaria) para ir haciendo crecer y nutriendo una lista de contactos.

La clave, como en todo, es ir poco a poco

Intentar abarcar demasiado sólo lleva a que hagamos mil cosas con un poco de impulso y nos agotemos. Eso hará que nada avance más que unos metros.

Como emprendedores y pequeñas empresas nos vemos desbordados. Tenemos que dedicarnos a tantas cosas, además de apagar los fuegos que surgen… Sin embargo, eso no tiene por qué superarnos. La clave está en concentrarnos en lo importante.

Por eso, primero centrémonos en dedicar todo el tiempo posible al Marketing. Y de todas las posibilidades de Marketing, centrémonos en las que mejor funciona, es decir: contactos, contactos, contactos.

Y para hacer crecer y nutrir esa base de contactos, no hay mejor medio que el bueno y fiel correo electrónico. De hecho, incluso en 2016 y tantos años después de la creación del email, éste se sigue mostrando como el canal más efectivo y rentable todavía, a gran distancia del resto.

Por eso, si le dedicamos aunque sea una hora cada día, agrandando, nutriendo y optimizando ese canal, le aseguro que verá mejores resultados que nunca.