¿Cuáles son los 7 diferentes tipos de feedback y cuándo hay que utilizarlos?

¿Cuáles son los 7 diferentes tipos de feedback y cuándo hay que utilizarlos?

Actualmente el feedback se ha convertido en uno de los conceptos más importantes para cualquier empresa; sin embargo, algunas empresas no manejan esta práctica con la frecuencia que merece, desperdiciando todo el potencial que está vinculado a ella.

¿Qué es el feedback ?

El feedback es la respuesta dada a algún estímulo que permite su evaluación. Se trata de la respuesta positiva o negativa ante una acción o comportamiento. Cuando hablamos de feedback en la gestión de la empresa, nos referimos a la devolución de información a un empleado con la que indicamos qué cosa debe seguir haciendo o que cosas debe mejorar. 

Esta capacidad de retroalimentación es indispensable para garantizar el éxito de cualquier equipo de trabajo. Refuerza el sentido de responsabilidad, los empleados tienden a perfeccionar aún más la ejecución de sus tareas, y claro, todas las mejoras del clima organizacional, garantizan la retención de talentos en nuestro equipo

¿Cuáles son los diferentes tipos de feedback?

Si buscamos el éxito de nuestro equipo, es simplemente fundamental saber cómo dar un feedback. Del mismo modo, resulta importante entender cuáles son los tipos de feedback, entender cuando son útiles y que lograremos con su uso.

Feedback positivo

Es uno de los más poderosos, y se basa en resaltar las fortalezas y las acciones positivas con respecto al desempeño de un empleado. Estudios apuntan a que el feedback positivo se trata de una herramienta eficaz para mejorar la motivación.

En síntesis, se trata de reforzar y realzar las fortalezas, más que sobre los aspectos a mejorar.

Feedback negativo

Es el sentido inverso de lo anterior, para algunos peor mientras que para otros mejor. El intercambio de información se centra en las oportunidades de mejora que fueron expuestas debido al desempeño del empleado, debido a que el nivel no fue el esperado.

Antes de siquiera pensar en dar este tipo de feedback negativo es necesario saber cómo diferenciarlo de una crítica. Lo importante es evaluar la situación que pueden estar provocando el incumplimiento de los objetivos y no juzgar subjetivamente la situación o al empleado.

Otros tipos de feedback

Aunque realmente el feedback se basa en dos tipos -negativo y positivo- dentro de estos podemos encontrarnos con otros tipos, que más que del “tipo” se trata de la forma en la que se transmite la retroalimentación:

  • Implícito : se produce mediante señales un tanto sutiles, como el tono de voz o gestos, pero sin que haya una forma clara de intención de dar el feedback. Lo hacemos de forma inconsciente en la mayoría de los casos y forma parte del día a día. No es muy recomendado, ya que se presta para ambigüedades, ya que puede ser pasado por alto o ser mal interpretado.
  • Explícito : es claro y directo; aunque se suele hacer uso de gestos y señales verbales, se deja muy clara la intención. Por su parte, permite minimizar el riesgo de ambigüedad, pero debe darse de forma adecuada para no causar una reacción negativa en el receptor, en caso de ser un feedback negativo.
  • Concreto : se centra en detalles o actividades muy específicas, es más descriptivo que el resto, y por lo tanto, mejor para corregir fallos concretos.
  • Constructivo : centrado en evaluar las diferencias entre el comportamiento que se busca y el que ha sido dado por el empleado, es una poderosa herramienta para modificarlo de forma efectiva y adecuada.
  • General : se busca evaluar de forma global al empleado, sin considerar aspectos separados de este.

¿Con qué frecuencia debe darse feedback?

Por lo general, se comprenden dos momentos en el año para dar feedback.  Es frecuente que las empresas lo hagan a mitad del año o a finales, realmente no hay una regla y dependerá realmente de la cultura organizacional de nuestra organización.

Por otro lado, algunas empresas realizan el feedback en cualquier momento, apenas sea necesario, sin necesidad de un momento especial, sino que por el contrario, se hace de forma diaria y fluida.

Conclusión

Está claro que hacer uso de la retroalimentación potenciará nuestro equipo de trabajo, pero tan necesario como el feedback es saber cómo darlo de forma adecuada. Es por ello que antes de poner en práctica esta herramienta es fundamental aprender a causar el efecto adecuado con nuestra acción.

Es la forma perfecta para canalizar de manera adecuada las expectativas de los líderes, colaboradores y de la empresa en general, para incrementar el rendimiento y detectar y tratar problemas a tiempo.

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