¿Existe el negocio perfecto?

Cual es el negocio perfecto

¿Cuál es el mejor negocio que puedo emprender? ¿Existe un negocio perfecto que sea más rentable que el resto e inmune a las crisis económicas? ¿Cuál es la actividad más rentable a la que me puedo dedicar?

Estas son algunas de las preguntas más habituales que me han llegado estos años al correo.

Y por supuesto, como en todas las cuestiones importantes, la respuesta es: «depende».

Hay que analizar con cuidado la situación personal, la demanda del mercado y todas esas cosas en las que insisten los planes de negocio.

Sin embargo, este tipo de respuestas suele ser bastante decepcionante y lo cierto es que, en mi experiencia tras 20 años y miles de empresas vistas, sí hay algo parecido a «negocios perfectos».

Es decir, que existe un modelo que tiene el potencial de ser mucho más rentable que el resto y que también es más resistente frente a malas épocas.

Las 2 características clave del negocio perfecto

El «negocio perfecto» suele reunir dos características a la vez:

  1. Apunta a cliente con un alto poder adquisitivo, lo que permite pedir precios elevados y tener una alta rentabilidad.
  2. Está muy especializado en resolver una necesidad a esos clientes de manera experta.

Antes de analizar esos 2 puntos en detalle, veamos ejemplos de negocios de este tipo para comprender mejor el concepto.

Ejemplos de «negocio perfecto»

Algunos ejemplos reales de negocios que reúnen estas dos características son:

  • Agentes de viajes a tiempo completo. Los que se desplazan constantemente a alto nivel tienen un agente de confianza que se encarga de todo. Y todo es todo. Billetes, dinero, transporte, visados, hoteles… Tú no haces nada, te levantas y tienes todo en la puerta, todo gestionado y alguien esperando siempre, como un conductor o un traductor… Y si hay un problema, no llamas a ninguna agencia o empresa, llamas a esa persona y lo arregla o está despedido. Protravel es un ejemplo de negocio de este tipo.
  • Galerías de Arte. Importante en este sector es el segundo factor, la especialización. La Galeria de arte Artur Ramón, por ejemplo, es experta en pintura antigua. Es importante esa percepción de que somos expertos en un campo concreto, porque los clientes exigentes no quieren a alguien genérico.
  • Seguros especiales. Por ejemplo, sin abandonar el tema del arte, algunas aseguradoras ofrecen servicios que van más allá del típico: «Sentimos que haya perdido el cuadro, aquí tiene el dinero». Sino que, en caso de inundación, desastre, disturbios, etc, envían equipos especializados a sacar las obras de donde estén y llevarlas a lugar seguro.

Hay muchos más, pero en estos ejemplos podemos ver claramente esas 2 características principales, que conviene examinar más a fondo.

1. Apuntar a un cliente con alto poder adquisitivo

La vía más rápida hacia la rentabilidad es el precio.

Esto es algo que ya hemos visto en cómo poner sus precios, pero no se suele captar la tremenda importancia de este factor.

Además, como bien me dijo un viejo mentor:

La manera más rápida de ganar dinero es resolver problemas acuciantes para quienes tienen ese dinero.

No es necesario apuntar a clientes extremadamente ricos, pero sí es una buena idea centrarnos en aquellos que, dentro de nuestro sector, tienen más poder adquisitivo. A la larga, ofreceremos mejor servicio, seremos más rentables y los clientes que más pagan también suelen ser los que más satisfechos están.

2. Estar muy especializado en algo

Si nos enfrentáramos a una operación a corazón abierto, ¿quién querríamos que nos la hiciera? ¿Un cirujano del que no hemos oído hablar o un experto reconocido con cientos de operaciones de este tipo a sus espaldas?

Obviamente, lo segundo.

Queremos siempre al experto cuando se trata de lo importante, y eso es lo mismo que desean nuestros clientes.

Por eso, es fundamental que nos convirtamos en dicho experto dentro de nuestro sector. Es posible, y deseable, que eso deje de lado a cierto tipo de clientes, pero atraerá a otros más ideales que estén dispuestos a pagar más.

Ese suele ser siempre un buen cambio.

Como vemos, nada tiene el éxito asegurado, pero algunas cosas tienen más probabilidades. Aunque el verdadero negocio perfecto para emprender no existe, lo cierto es que los que reúnen esas dos características tienen más probabilidades de ser muy rentables.

Aunque es verdad que esos negocios pueden tener importantes barreras de entrada (como capital inicial y contactos) lo bueno es que tampoco es necesario irnos a los extremos.

Podemos aprender las lecciones esenciales y apuntar a mayor poder adquisitivo dentro de nuestro sector. Una vez detectados, tenemos que ver qué problemas tienen principalmente y convertirnos en el experto que tiene la llave y lo hace más rápido, más sencillo, con más garantía o lo que mejor valore el cliente.

Eso nos permitirá trabajar mejor y conseguir una compensación merecida, evitando esas jornadas interminables para clientes que piden demasiado a cambio de muy poco. Por desgracia, un problema muy extendido entre los emprendedores.

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