¿Cómo cuidar la flota de vehículos de una empresa?

Cómo cuidar la flota de vehículos

La flota de vehículos de una empresa representa una parte fundamental de la actividad de muchos negocios, además de un coste importante que es necesario gestionar adecuadamente.

De esta gestión depende que la flota sea rentable o no y, más importante aún, el bienestar de quienes trabajan con ella, así como la reducción de accidentes laborales relacionados e incluso la satisfacción del cliente, como veremos con un ejemplo real.

Por eso, he aquí las mejores recomendaciones a la hora de cuidar una flota de vehículos.

1. Optimizar la comodidad de los trabajadores que usan la flota de vehículos

Es indudable que el rendimiento de los trabajadores mejora con las condiciones en las que desarrollan su actividad. De la misma manera, eso va a repercutir en el trato al cliente final y la calidad del trabajo.

Por eso, es fundamental invertir en comodidad, lo que reducirá también los accidentes.

Desde el uso de alfombrillas coche goma, más resistentes y cómodas, hasta asientos ergonómicos, climatización y otros extras, tenemos multitud de opciones para hacer la actividad más confortable.

2. Optimizar la duración de dicha flota invirtiendo en vehículos de calidad

Este es, sin duda, el elemento más importante a la hora de reducir los costes de una flota de vehículos a medio plazo.

La premisa básica para mejorar la duración de dicha flota es la misma que a la hora de invertir en cualquier otro inmovilizado de nuestra actividad, como maquinaria o equipos informáticos.

Comprar barato es comprar dos veces.

En este caso, probablemente supone comprar muchas más de esas dos veces, dado que el gasto en reparaciones puede superar fácilmente el posible ahorro a corto plazo de la compra de opciones más baratas.

Los vehículos empresariales tienen un uso intensivo en multitud de condiciones, es importante que no se resientan por eso.

3. Que el mantenimiento alargue la vida de los vehículos

Por ejemplo, a la hora de repintar la flota y mantener una buena imagen, elegir opciones duraderas y resistentes, como pinturas de uretano (que pueden durar hasta 10 años sin decolorarse).

Esto contribuirá a alargar la vida de nuestra flota y dar una buena imagen del negocio.

4. Aumentar la seguridad de la flota y los conductores

Ni qué decir tiene que la seguridad es primordial, sin ella, todo lo demás no tiene sentido.

Por suerte, si estamos actuando sobre los 3 puntos anteriores, también estaremos optimizando la seguridad.

Mejores vehículos, accesorios de calidad, optimización de la comodidad… es indudable que esas opciones también serán las más seguras casi siempre.

No obstante, a la hora de elegir, debemos mirar bien que sea así y, si no, considerar la seguridad por encima de todo lo demás a la hora de decidirse entre varias opciones que estemos considerando.

5. Recordar que la flota de vehículos es parte fundamental de la imagen de nuestra empresa

Precisamente, hace poco, charlando con alguien que trabaja en una enorme empresa dedicada a la prevención de riesgos y la salud en el trabajo, me comentó la anécdota de que un cliente se había quejado, no del servicio, que fue bueno, ni tampoco de los resultados finales, que también fueron óptimos.

Esa empresa siguió adelante con la queja porque: «No era de recibo que, para un cliente como ellos, hubieran enviado unos vehículos viejos que daban muy mala imagen».

¿Qué tiene que ver la imagen si el trabajo había sido bueno? Se preguntaba este ejecutivo.

La respuesta es sencilla, debemos recordar que los clientes no compran el producto, compran la experiencia completa y la emoción que hay detrás.

Y no solo eso, esa experiencia condiciona la percepción del producto o el servicio, que aunque sea bueno, se verá lastrado por cosas así.

En ventas y marketing, lo emocional es lo importante y la empresa de prevención había cometido un error fundamental: No había hecho que ese cliente se sintiera especial.

De hecho, había sido al contrario y, como no se había cuidado ese aspecto emocional, este ejecutivo recibió una llamada de atención desde arriba cuando la queja llegó.

Como vemos, cuidar la flota de vehículos de nuestra empresa es más importante de lo que parece en muchos aspectos, pero siguiendo estas premisas básicas, es muy fácil conseguirlo.

Ir arriba