franquicia de exito
franquicia de exito

Todos los días paso cerca de un local de decoración y arreglo de uñas, un modelo de negocio que parece haberse hecho muy popular últimamente. Cada vez que lo veo o cruzo por delante de la puerta, recuerdo que no hace mucho era el local de un conocido que, durante varios meses, desarrolló un negocio de informática bajo el modelo de franquicia.

Sí, hay uñas en el escaparate porque tuvo que cerrar, una situación desagradable motivada por la falta de clientes y de la que siempre me acuerdo, especialmente en momentos como ahora, donde me surge el tema de las franquicias o me preguntan por ellas.

Abrir una franquicia es una opción de negocio a medio camino entre emprender y trabajar para otro porque, si bien uno va a tener que gestionar su actividad y ser responsable de atraer a sus clientes y cerrar sus ventas, no va a tener una plena libertad en lo que se refiere a producto, marca y, en ocasiones, procesos de trabajo, pues estos vienen determinados por la franquicia.

Y es una opción más que válida y rentable en ciertas situaciones, pero, como en el caso de mi amigo, no es algo que te inmunice contra tener que cerrar.

Es por eso que, teniendo en cuenta que, igual que ocurre con todo negocio, entraña un riesgo, cuando me preguntan qué debería tener alguien en cuenta a la hora de abrir una franquicia rentable, me centro en estas cinco cosas.

1. Modelo de negocio

El modelo de negocio no es más que el término técnico para definir cómo una empresa (en este caso la franquicia) hace dinero. En el ejemplo de este conocido, era la venta pura y dura de componentes informáticos. También algo de servicio técnico y reparación.

Lo que ocurre con el modelo de negocio y la franquicia es que estamos determinados por lo que haga dicha franquicia y, además, por sus maneras de hacerlo.

Es importante por eso que no sea un modelo de negocio «gastado», que sea algo que estamos viendo que funciona y tiene potencial. Algo dinámico. Igualmente hemos de tener en cuenta que ha de mostrar alguna ventaja competitiva importante. Es decir, que nuestra franquicia ha de hacer lo que hace de una manera mejor o superior a cómo lo hace el resto de la competencia.

Si nuestra franquicia no tiene un elemento diferenciador y superior, ¿cómo pretendemos que nos elijan? La respuesta es que no podemos pretenderlo.

Igualmente, hemos de tener en cuenta que vamos a tener menos capacidad de «pivotar» o hacer cambios en dicho modelo de negocio, que en el caso de ser emprendedores que no están bajo el paraguas de una franquicia. No obstante, algunas dejan más libertad para esto. De hecho, otro conocido franquiciado comenzó abriendo una tienda de repuesto de tintas de impresora, pero su mayor fuente de ingresos hoy es el servicio técnico a ordenadores y móviles de la gente mayor de la zona (en serio)

2. La saturación del mercado

Siempre digo que el mercado y su correcta elección es lo que va a determinar el éxito del 99% de nuevas iniciativas de negocio. No es diferente en el caso de querer operar con una franquicia de éxito.

Uno de los principales problemas del caso con el que abría este artículo era que la venta de componentes informáticos se ha movido al ámbito online, es casi imposible competir con Amazon y es un mercado saturado, con dificultades para despuntar a menos que te especialices mucho. Y este no se especializó, competía con precio y no estaba mal, pero competir en precio es el camino más rápido al cierre.

3. La localización

Cuando uno abre un local comercial, la localización es, junto con la elección del mercado, lo que puede coronar o hundir la iniciativa. Para locales donde se realizan ventas in situ y se expone género, dichas ventas son proporcionales a la gente que pase por delante, adquiriendo el escaparate una importancia vital.

Muchas franquicias, como las de los dos ejemplos que han surgido aquí, han de tener en cuenta cómo funciona el retail y seguir sus reglas de éxito. La ubicación del local es la primera de ellas una vez tenemos claro el modelo de negocio y el mercado.

4. No depender solamente de los procesos de la franquicia

Algunos franquiciados se toman su iniciativa como si fueran meros empleados de la franquicia. Hacen lo que le dicen, siguen los procesos que están estipulados y dependen del marketing que haga dicha franquicia. Y nada más.

Si bien las franquicias suelen tener sus procesos optimizados y es inteligente seguir una forma de hacer las cosas que ya se ha probado, bajo ningún concepto debemos detenernos ahí.

Tenemos que tener iniciativa propia e ir más allá, desarrollar nuestros métodos de promoción propios, mejorar lo que podamos mejorar, extendernos como en el segundo ejemplo de empezar vendiendo tinta y abarcar un servicio técnico de móviles, porque hemos visto la oportunidad en nuestra localización.

5. Que nos apasione

Al final, vamos a pasar la mayor parte de nuestro tiempo allí, así que más vale que la elección nos apasione, porque de ello va a depender nuestra motivación. Y la motivación, no nos engañemos, es lo más importante.

Con suficiente motivación, no precisamos mucho más: sacamos el trabajo adelante, superamos los desafíos, aguantamos cuando viene el viento en contra…

No es una decisión sencilla elegir una franquicia con probabilidades de éxito, debemos plantearnos el tema con la misma rigurosidad que en el caso de abrir un negocio propio, y debemos tener muy en cuenta estos aspectos que hemos tratado.

Una vez los hemos considerado, es hora de hacer números, por supuesto. Y decidir bien, porque de esa decisión va a depender la mayor parte de nuestra vida los próximos años.

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