Vamos al grano, si echo la vista atrás estos 7 días hay 3 cosas que recuerdo especialmente de todo lo que he visto y que me han resultado útiles para esta aventura de ser emprendedor.

La primera de ellas tiene que ver con resultados de pruebas de Marketing.

1.- La sencillez vs la explicación detallada

Uno podría pensar que la sencillez triunfa siempre, pero esto no es necesariamente así, como comento a mis clientes lo más importante es siempre probar y probar para ver qué enfoques dan mejor resultado, ya que cada situación es un mundo.

Por ejemplo, según mis propias pruebas una explicación detallada del producto, aunque parezca a primera vista extremadamente larga, triunfa sistemáticamente sobre el enfoque sencillo o más breve, sin embargo no parece pasar lo mismo con las garantías.

En una de las pruebas de Marketing a las que he tenido acceso esta semana, en el caso de un proceso de suscripción, exponer una garantía explicada brevemente con la frase:

«Puede cancelar en cualquier momento»

conseguía un 14,5% más de conversión que una explicación más detallada que comenzaba con:

«(Nombre), sus satisfacción está totalmente garantizada, si el servicio no es lo que tenía en mente puede cancelarlo en cualquier momento, estamos aquí para ayudarle» .

Merece la pena probar el enfoque.

2.- La renuncia a la esperanza

En el blog de Seth Godin se trataba un tema peculiar, el de la esperanza. Es necesario tener esperanza en que las cosas van a salir como pretendemos cuando somos emprendedores, si no es así, no merece la pena ni ponerse.

Por eso el optimismo y la esperanza son características que tienen que estar en la base de toda iniciativa, sin embargo hay una esperanza más común de lo que parece en muchos pequeños emprendedores y a la que se debe renunciar. Es la esperanza del billete de lotería.

Esa esperanza consiste en pensar que la iniciativa despegará por cosas como que una empresa grande se fijará en nosotros y querrá ser nuestra aliada o comprarnos, que el famoso de turno comenzará a usar el producto, que aparecerá ese gran cliente que nos comprará todo o que crearemos un producto que tendrá el mismo éxito que el Iphone.

Esa esperanza es la misma que encierra un billete de lotería, basamos todo en un golpe afortunado que nos catapulta de cero a cien en un par de días.

Todos tenemos esa ilusión más o menos aguardando en un rincón, pero, al contrario que la otra clase de esperanza, a la que no debemos abandonar nunca, esta hay que desterrarla para siempre.

La realidad de las empresas que llegan lejos es que lo hacen poco a poco, añadiendo un poco más de trabajo, con mejoras incrementales que van sumando y sumando, una suma que en el momento no parece muy importante, pero que poco a poco se acumula hasta dar un resultado relevante con el tiempo.

Esa es la realidad, creer que vamos a ser tocados por la otra esperanza es vivir un engaño.

3.- Lo último que he aprendido

Básicamente es esta imagen, que conecta con lo anterior y que realmente es más re-aprender o recordar lo importante de verdad.

Tortuga y liebre

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