Recientemente tuve la oportunidad de leer un interesante artículo donde dos expertos en CRM hablaban de un fenómeno que afectaba a algunas de las empresas que les buscaban como consultores y que denominaban Esperando a Godot, no pude evitar asentir sin darme cuenta, la situación me sonaba a lo visto por experiencia propia.

Como sabrán Esperando a Godot es una obra de Samuel Beckett (totalmente recomendable) donde dos personajes pasan los días con un único objetivo, esperar a que llegue un tal Godot. Mientras tanto se aburren, no hacen otra cosa excepto esperar, se quejan de su situación e imaginan que cuando venga Godot todo cambiará a mejor como por arte de magia, mientras tanto simplemente esperan y se lamentan con los brazos cruzados.

Pasa el tiempo y todo sigue con la misma dinámica, Godot no aparece, (pero claro, cuando lo haga todo cambiará según ellos…)

"Esperando a Godot" es una de las reflexiones más profundas y acertadas sobre la vida y también sobre su empresa, si no lo cree siga leyendo.

Estos dos consultores comentaban que muchas empresas esperaban que cuando tuvieran la aplicación definitiva de CRM, de ventas o de gestión, entonces conseguirían aumentar sus clientes y sus resultados, es decir, que cuando tuvieran la herramienta mejorarían la efectividad de su proceso de ventas. Obviamente esto es un error, la herramienta no mejora mágicamente las habilidades de gestión de una pyme, de modo que no puede esperar que le solucione su estrategia.

¿Tener un martillo más grande hace mejor a un carpintero? Curiosamente, por ilógico que parezca muchas empresas siguen ese razonamiento, algunas de manera inconsciente… La empresa que cree esto estará esperando a Godot y lo hará para siempre. Godot no llegará y la mejora en su efectividad tampoco. El carpintero mejorará aprendiendo y practicando, viendo como lo hacen otros o por ensayo y error propios, pero no porque su herramienta sea más grande, de hecho, herramientas poderosas y manos inexpertas suelen ser sinónimo de desastre.

Este fenómeno de esperar a Godot no se restringe sólo a software, muchas veces no nos ponemos en acción hasta que no acabamos del todo ese curso de empresa, hasta que no terminemos el libro de turno del gurú de turno o hasta que no hayamos recogido toda la información disponible en Internet sobre cierto tema.

Muchas veces, lo único que nos produce eso es incapacidad.

Aprender lo que funciona es una de las estrategias más inteligentes que puede aplicar en su empresa, pero si se pasa de la raya (y es fácil que ocurra) eso le incapacitará, tenga en cuenta que mientras aprendemos no hacemos, y mientras no hacemos no ganamos.

Es fácil dejarse llevar por la dinámica de convertirse en un adicto a la información, o en un adicto a esperar el momento adecuado o la herramienta perfecta, hay que encontrar el equilibrio entre aprender y hacer.

El único momento adecuado es ahora y la herramienta perfecta no existe.

Párese un momento a reflexionar y vea si esto le está pasando a su negocio, si está paralizado esperando. Actúe, no espere a Godot, es duro decirlo, pero no va a venir…