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Hoy en la sección Premium vamos a ser rápidos e ir al grano. Según diversos estudios, hay un factor que determina, sistemáticamente, que un político consiga más votos que el resto.

Olvídese de ideologías y profundos debates, hay factores muy curiosos que determinan la preferencia por los líderes. De hecho, y esto puede ser un poco decepcionante, candidatas y candidatos más atractivos obtienen más votos que otros que dicen lo mismo, pero son menos agraciados. Esto se debe a que, incluso hoy día, siguen primando los instintos evolutivos que ya desarrollamos en los tiempos de la cueva.

Es por eso que cuidarnos, vestirse bien e ir lo más presentables posibles ayuda, aunque lo cierto es que el atractivo lo tenemos, más o menos, limitado a nuestra altura, rasgos, etc. Lo que no tenemos limitado es practicar la habilidad que convence más en los discursos y nos hace ser vistos con mayor fuerza, competencia e integridad.

Y la cuestión también es que usted puede usarlo en sus discursos de venta, entrevistas, etc. Vamos a ver qué es y los estudios que corroboran su eficacia.

La cualidad que no ha cambiado desde que éramos nómadas

Casey Klofstad, profesora de ciencias políticas de la Universidad de Miami, analizó los discursos y votos obtenidos por diferentes políticos y la conclusión principal fue ésta:

Aquellos políticos con la voz más grave, obtenían, sistemáticamente, más votos que el resto. Y eso se da tanto para hombres como para mujeres.

Una voz profunda hace ser percibido como más fuerte, competente e íntegro.

Normalmente, tanto varones como mujeres con la voz más grave suelen tener niveles de testosterona más elevados, lo que proporciona habitualmente mayor fuerza física y resistencia. Pero esta es la clave.

La gravedad del tono de voz es algo que se puede practicar y adquirir.

Klofstad y los biólogos Rindy Anderson and Steve Nowicki de la Universidad de Duke realizaron dos experimentos.

Primero realizaron una encuesta en la que ochocientos voluntarios respondían sobre la edad de dos políticos por los que votarían. Si bien dichas edades variaban entre 30 y 70 años, los ganadores más probables eran aquellos que estaban en los 40 y 50. Es decir, la edad en la que el tono de voz es más grave.

No son tan jóvenes como para parecer sin experiencia, pero no tan mayores como para parecer con problemas de salud.

En la segunda parte del estudio, pidieron a 400 hombres y 403 mujeres que escucharan pares de voces grabadas diciendo: «Te pido que votes por mí este noviembre».

La cuestión es que la voz no era de dos personas, sino de la misma, con el tono alterado para hacerla más aguda o más grave. A los participantes se les pedía que dijeran quién le parecía: más fuerte, más competente, más mayor y por quién votarían si se presentaran uno y otro candidato.

Las voces graves ganaban entre el 60 y el 76% de las veces.

De hecho, y esto tampoco ha cambiado desde la cueva, la percepción de fuerza y competencia importaba más que la edad.

Y he aquí lo que nos interesa:

Esto es perfectamente aplicable a las ventas, la negociación y la persuasión. ¿Quiere parecer más creíble y capaz? Hable con un tono un poco más grave.

Algunos trucos para conseguirlo

Aunque le recomiendo que se informe sobre el tema (un ejecutivo de Iberdrola que conozco, de hecho, trabajó con un foniatra y le fue genial), vamos a ver algunos trucos prácticos y sencillos para hablar con mayor autoridad.

Para empezar y sobre todo, esto no significa poner voz de Barry White y fingir un tono grave. No hay nada más ridículo que un tono que es forzado. No le entenderán, dañará su garganta y sobre todo, su reputación.

Para seguir, antes de instalar buenos hábitos, es mejor eliminar vicios. Así que nunca acabe las frases en un tono agudo o de pregunta, sistemáticamente, eso reduce la credibilidad del que habla.

Una de las claves para hablar más grave y mejor, es respirar bien. Eso significa empezar a respirar con el diafragma, situado en la parte de abajo de su cavidad respiratoria. Si al respirar sólo se hincha su pecho y se levanta (probablemente sus hombros también), está respirando superficialmente. Si al hacerlo se hincha su barriga, está respirando adecuadamente.

Hablamos espirando y proyectar desde el diafragma, y no superficialmente, añade gravedad a la voz.

El método de la “máscara”

De acuerdo al doctor Morton Cooper, he aquí cómo entonar con el timbre adecuado para su voz. La clave está en proyectar desde la llamada «máscara». ¿Dónde está eso? Es el área de su rostro que incluye sus labios, el puente y los laterales de su nariz.

Estás proyectando desde la máscara si sientes que esa área vibra un poco cuando hablas.

He aquí un sencillo ejercicio para localizar la máscara y el tono adecuados.

  1. Diga mmmmmhhhhh como si le hubieran hecho una pregunta de cuya respuesta no está seguro y duda. Ese mmmmmmhhhh provocará una vibración en la parte superior del labio y en general en la zona de la máscara.
  2. Ahora diga de nuevo mmmmmhhhh-uno, mmmmmmhhhh-dos, mmmmmmhhhh-tres. Al decir el número seguido tras el mmmmmmhhh, tiene más probabilidades de entonarlo de una manera muy similar. Si cambia demasiado el tono entre el mmmhhh y el número, no habla desde la máscara.
  3. El mmmmhhhh le sirve como guía para descubrir el tono correcto al que ajustar su voz, según su manera natural de hablar.

Y he aquí la clave para parecer más líder, más creíble, más competente. Como ve, y de nuevo, la emoción, los instintos y el inconsciente vuelven a contar más de lo que pensábamos.

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