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Hoy vamos a ver algo curioso, fascinante y práctico a partes iguales. Vamos a ver las conclusiones de los análisis de la ciencia de las relaciones sociales, que ha aislado el factor más importante que más predice el éxito profesional.

Personalmente, me sorprendió al conocerlo y quise saber más.

Las conclusiones e investigaciones me parecieron muy interesantes, aunque no voy a negar que esa clase de estudios son, muchas veces, complejos y algo pesados. Pero no se preocupe, no hace falta que nos metamos en todo eso.

Aquí vamos a ver la conclusión práctica, cuál es ese factor final y qué implica a la hora de aplicarlo.

Cuando miramos las causas equivocadas del éxito

Muchos intentan dilucidar los motivos de éxito de éste o aquél emprendedor en cierto campo. Steve Jobs o Richard Branson, de Virgin, son dos de las principales obsesiones cuando se intenta desmenuzar y modelar al triunfador por antonomasia.

¿Y qué hacemos? Como somos humanos, tendemos a mirar siempre las características personales, como si hubiera un rasgo que tuviéramos que poseer, sin el cual es imposible alcanzar el éxito.

Así, unos dicen que si es la obsesión por el detalle, otros el empuje, la oratoria, el carisma arrollador, el amor por el riesgo…

Tendemos a crear esos mitos, a asignar a las personas cualidades superiores al resto, refinadas al límite.

Sin embargo, cuando uno examina los datos, y acude a las verdaderas causas, la realidad se vuelve más prosaica.

Y la realidad es que, como somos precisamente humanos, una persona sola, por muy superhombre que sea y mucho carisma que tenga, no puede hacer nada solo.

Cuenta el grupo, cuentan los contactos y cuentan las redes que establecemos.

Siempre lo he dicho, si su empresa se quema y sólo puede salvar una cosa, que sea su libreta de contactos. Esa será la herramienta que más rápidamente le permitiré reconstruir lo destruido.

Ahora, resulta que, aunque la clave sí está en esa agenda y esos contactos, llega un matiz sorprendente y que yo no esperaba, a la hora de ver cómo influye y cómo tienen que ser esas redes.

No todas las redes de contacto se crearon igual

Por muy grande que sea y muy llena de personas importantes que esté, la ciencia de las relaciones sociales ha demostrado que no todas las redes son iguales, ni proporcionan el mismo éxito.

Hay un tipo muy peculiar de redes que son las que poseen las personas de mayor éxito profesional. De hecho, aislando los datos, resultan el predictor más adecuado de si esa persona llegará lejos o no.

Se trata de las llamadas redes abiertas.

Ron Burt, analista de esta clase de fenómenos, recopila y muestra una serie de datos que dan la vuelta al entendimiento habitual de estas cosas, pero la realidad es que muchas veces, analizamos muy mal la causalidad de los fenómenos.

De acuerdo a múltiples estudios (de los serios, no de los hechos de cualquier manera) simplemente estar en una red abierta que en una cerrada predice mucho mejor que cualquier otra cosa el éxito profesional. De hecho, la mitad de la diferencia predicha en el éxito profesional (promoción, compensaciones, reconocimiento de la industria…) es debida a esta variable.

Entonces, ¿qué es exactamente una red abierta? Eso es lo que vamos a ver a continuación…

Qué son las redes abiertas y cerradas

En cuando a redes de contactos, las cerradas son aquellas en las que todo el mundo conoce a todo el mundo.

Es cierto que son las más cómodas, que hay reglas no escritas en ellas que más o menos todo el mundo cumple y sabes lo que puedes esperar. La gente, al fin y al cabo, suele permanecer en la misma industria, el mismo partido político… Todos en la red cerrada pertenecen a contextos similares también.

Así, con las redes cerradas, vivimos en burbujas, que se retroalimentan siempre de los mismos procesos, ideas y sucesos. Una cámara de eco donde siempre estás escuchando las mismas cosas y opiniones, con lo que, enseguida, tienes una sola visión de las cosas, en vez de una completa.

Las redes abiertas, por el contrario, son aquellas en las que no todos se conocen de antemano, pertenecen a entornos distintos y tienen relaciones, experiencias y conocimientos que la gente de otros grupos no posee.

Las redes abiertas nos generan un desafío y un conflicto, porque requieren asimilar perspectivas diferentes, a veces incluso enfrentadas y, aún así, es necesario mantener una misma visión del mundo.

Alguien dijo una vez que poder mantener dos ideas contrarias en la cabeza era signo inequívoco de inteligencia, así que las redes abiertas, que nos obligan a escuchar ideas contrapuestas y perspectivas desde puntos muy diferentes al nuestro, nos obligan a ser inteligentes.

Las ventajas de mantener una red de contactos abierta

Exponiéndose y relacionándose con gente de distintas perspectivas, sectores y con experiencias desconocidas hasta ahora, uno consigue:

1. Una visión más objetiva del mundo y de lo que ocurre

El problema de muchas tomas de decisiones viene dado porque mantenemos un montón de sesgos cognitivos dentro de nosotros mismos.

He hablado muchas veces de ellos, y de cómo nos llevan a tomar decisiones erróneas. De cómo vamos a lanzar un producto que creemos que va a ser genial, y todo el mundo lo recibe con frialdad. Eso sucede a menudo porque no nos hemos molestado en ver el mundo como es, sino en proyectar opiniones y recibir sólo el feedback de gente parecida a nosotros, en vez de parecida a nuestro público objetivo.

Ahora, esto de mantener una visión más objetiva y abierta del mundo, y lo que ocurre en él, puede sonar a autoayuda sin aplicación práctica. Nada más lejos de la realidad.

El primer paso para la resolución de cualquier problema es ver las cosas como son, en la medida de lo posible. Y eso sólo se consigue intentando liberarnos de los sesgos cognitivos de proyección, de superioridad, etc. Con una red abierta, uno mantiene a raya, automáticamente, muchos de esos sesgos, ya que está recibiendo información de toda clase, y no la misma siempre que nos dice que todo está despejado, cuando en realidad hay un precipicio.

2. Más y mejores ideas

Según los análisis de Brian Uzzi, profesor de Cambio Organizacional en la Kellogg School of Management, se compararon los estudios más famosos e importantes sobre el tema, y un curioso patrón emergió.

En ellos, el 90% de referencias que hacían eran convencionales, y un 10% eran atípicas (es decir, de otros sectores y ámbitos).

Esta regla se mantenía constante a través de los distintos campos de la ciencia. Los mejores trabajos eran aquellos que dejaban lugar para algo atípico, y las combinaciones atípicas vienen más fácilmente cuando se mantienen redes abiertas.

Ahora ya sabe por qué Google también mantiene una política de dedicar el 10% de recursos, tiempo y gente a proyectos totalmente avanzados e incluso disparatados. Contribuyen al resto y generan ideas innovadores que de otra forma no tendrían.

3. La habilidad de controlar el timing de compartir información

Aunque puede que no seamos los primeros en saber algo, al mantener redes abiertas sí podemos ser los primeros que introduzcamos dicha información en otros clusters o grupos. O que la recibamos.

Estando abiertos a eso, más de una vez tendremos la ventaja de obtener mejor información a tiempo.

El mal de la endogamia

Si todos sus conocidos son del mismo sector, las experiencias serán reducidas y la visión, también.

Sistemáticamente, aquellos con redes abiertas, que abarcan diversos sectores, ideas y perspectivas desconocidas, tienen una visión más amplia y objetiva de lo que pasa, mejor información, mejor juicio, mejor capacidad de resolver problemas y estar abiertos a nuevas ideas.

Probablemente ese fenómeno es lo que explica que aquellos que poseen esa clase de redes, sistemáticamente también, tengan mejores carreras profesionales que aquellos que se restringen a contactos del mismo sector, con las mismas ideas, retroalimentándose con las mismas cosas todos los días.

Al menos, eso dicen las cifras frías, pero ciertas. Así que ahora ya sabe el factor que la mayoría desconoce, pero que tiene un enorme papel en el éxito profesional. Eche un vistazo a su red y, más que el tamaño, mire la diversidad, vea si coincide con la definición de red abierta que hemos visto aquí, porque ella influirá, a veces de maneras insospechadas, en que tengamos éxito profesional o no.