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En este artículo vamos a ver qué es la proposición única de venta y cómo hacer una que nos sirva para algo, este material es una de las principales prácticas expuestas en el Pack Cómo Conseguir Clientes, y es imperativa para cualquier emprendedor.

La Proposición Única de Venta es aquello por lo que nos diferenciamos de los demás Y que hace que el cliente nos quiera elegir, en vez de a la competencia.

Obviamente si somos iguales que los demás, entonces estamos inmersos en la trampa mortal de la pyme y no nos queda otro remedio que competir por precio, es necesario ofrecer algo diferente, porque si no es así, mejor ni nos metemos en el juego de ser emprendedor.

Es bonito pensar que todos tenemos algo diferente que ofrecer y que todos somos especiales a nuestra manera, con un don único que tenemos que descubrir, pero en el mundo real, el 99% de las veces, es un mito pensar que vamos a encontrar algo en lo que vamos a poder ser mejores que nadie.

Si hay miles de empresas en el sector no es factible pensar que cada una de esas miles de empresas pueda destacar en algo distinto por encima de todas las demás, ya que es muy difícil ser mejor que todo el resto en algo, pero al menos tenemos que esforzarnos por ser mejores que la mayoría y transmitirlo mejor.

Eso bastará, en realidad no es imprescindible encontrar algo único y ser los primeros en ello, como emprendedores pequeños nos bastará con ser mejores que la mayoría.

Una ventaja a nuestro favor es que, por mi experiencia, la mayoría de pymes nunca suele hacer un esfuerzo por desarrollar una Proposición Única de Venta poderosa, así que, al menos, no tendremos que competir con todo el sector sino con el puñado de negocios que sí se toman en serio y saben que, o destacan, o nadie les verá.

Qué hace falta para la proposición única de venta

Para elaborar una Proposición Única de Venta que de verdad nos sea útil y nos ayude a conseguir clientes tenemos que tener en cuenta tres cosas:

1) Nuestras fortalezas. Es decir en qué somos buenos.

2) Lo que el cliente busca de verdad

Esto es TAN importante que es una constante en toda la estrategia detallada en el material del Pack Cómo Conseguir Clientes. Muchos emprendedores optan por diferenciarse en cosas irrelevantes para el cliente, si tuviera que señalar el error más común que he visto en este asunto (y soy culpable de haber cometido yo mismo) es este, con diferencia.

3) Cuáles son los puntos de unión entre ambas cosas.

La cuestión es dejar de ser uno más y convertirnos en alguien reseñable por algo concreto e importante para el cliente.

Igual que cuando aplicamos la estrategia de mejora de la oferta tenemos que tener en cuenta, por encima de todo, qué es lo que quiere el cliente, aquí también vamos a tener que ver bien qué busca dicho cliente y basar nuestra proposición en eso, porque ser destacables en algo que le da igual al mercado es un esfuerzo en vano.

Cómo aplicarlo en la práctica

Para construir la proposición única de venta nos vamos a centrar en los 3 puntos clave que hemos señalado: nuestras fortalezas, lo que importa al cliente y cómo podemos conectar ambas cosas.

Paso 1. Definir nuestras principales fortalezas

Es obvio que si no tenemos gran altura ni poderosos músculos no intentaremos pelear usando la fuerza bruta y directa, sino buscar otras alternativas como quizá la rapidez y la agilidad.

La moraleja es que si queremos ser mejores que la mayoría habremos de serlo de acuerdo a nuestras fortalezas como empresa, por lo que primero habremos de detectarlas.

Hagamos un ejercicio de sinceridad, contrastemos con el resto de personas con las que gestionamos nuestra actividad y planteemos la siguiente pregunta:

¿Cuáles son nuestros puntos fuertes como negocio?

¿Es el precio? ¿La calidad? ¿Algo que los demás no hacen? ¿Mayor atención al cliente? ¿Superior garantía? ¿Mayor conocimiento de algo?…

Primero anotemos todo lo que surja, después lo puliremos (eliminando lo que no sea realmente relevante de entre las ideas que hayan aflorado) y después lo ordenaremos de mayor a menor “fuerza”, es decir que primero pondremos aquello en lo que somos más “poderosos”.

Con cinco elementos de fortaleza como máximo tendremos más que suficiente (no hace falta que pongamos cinco exactamente, es simplemente un número orientativo).

Paso 2. Lo que más importa a un cliente.

Este paso es un viejo conocido en el Pack Cómo Conseguir Clientes, si hemos puesto en marcha la estrategia de la mejora de la oferta ya lo habremos trabajado y lo tendremos ya dado, aunque merece la pena volver a dedicarle tiempo porque, realmente, es lo más fundamental, conocer qué busca el cliente de verdad cuando compra un producto como el nuestro.

Respondamos pues a la pregunta:

¿Cuáles son los principales problemas que busca resolver (o deseos que busca satisfacer) un cliente cuando se plantea adquirir un producto como el nuestro?

Hagamos una lista ordenada de las 5 cosas más importantes que de verdad busca nuestro cliente.

Paso 3. Conectar los pasos previos

En este paso lo que haremos será poner esas dos listas una al lado de la otra.

De nada nos va a servir que seamos los más rápidos en entregar el producto (por ejemplo) si eso es algo que a nuestro cliente le da igual.

Nuestras fortalezas tienen que ser relevantes para nuestro cliente, tienen que importarle, por favor, sea brutalmente sincero, no se ciegue, póngase en la piel del cliente cuando haga esto.

Comparemos las dos listas, lo ideal es que nuestra mayor fortaleza como empresa coincida con el mayor de sus deseos como cliente, pero muy pocas veces todo va a ser tan perfecto (a menos que seamos realmente la respuesta a las oraciones del mercado o quizá estemos “trucando” esta práctica).

La cuestión es que tenemos que buscar una o más fortalezas cercanas a los primeros puestos que coincidan con algún deseo o problema del cliente cercano también a esos primeros puestos de la lista.

De hecho, lo ideal es apuntar siempre al primer problema fundamental del cliente, porque no podemos equivocarnos, las necesidades del cliente siempre han de primar por encima de todo.

Observando ambas listas de fortalezas y necesidades, elijamos cuál es la(s) fortaleza(s) que es más factible convertir en una proposición única de venta que importe al cliente, y una vez determinada especifiquemos claramente cuál es esa proposición única de venta, eso que hacemos mejor que los demás y que vamos a resaltar siempre porque al cliente le interesa de verdad.

Si no tenemos ninguna fortaleza que encaje con lo que de verdad busca el cliente entonces tenemos que replantearnos bien el negocio, así de simple.

Nosotros tenemos que adaptarnos al cliente, porque si intentamos que el cliente se adapte a nosotros moriremos como empresa tras una larga e inútil agonía sin conseguir una venta.

Para enfocarlo de manera sencilla, cuando un cliente se pregunte “¿Por qué debería elegir a esta empresa?” Nuestra respuesta debería ser la proposición Única de Venta que estamos haciendo.

Así pues, escribamos la Proposición Única de Venta respondiendo a esta pregunta:

¿Por qué nos debería elegir el cliente?

3 Comentarios

  1. Conclusión- haces una lista de fortalezas que tienen tu empresa y las comparas con una lista de necesidades y/o deseos de los clientes de tu sector…y pum… visualizaras mejor las oportunidades existentes y enfocadas en satisfacer esas necesidades fortalezcamos vuestras debilidades..

  2. La proposición única de venta es la característica única de un bien plasmada en una frase, es decir la diferencia clara frente a la competencia y que a su vez pueda ser percibida por el mercado.

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