Cómo los microcréditos pueden ayudar a las pequeñas empresas

Cómo los microcréditos pueden ayudar a las pequeñas empresas

Tener un acceso rápido a financiación es una de las necesidades de cualquier pequeña empresa. Gracias a cómo ha ido evolucionando el mercado ahora es posible gracias a los microcréditos. En este artículo vamos a conocer un poco más al detalle de que se trata este préstamo rápido y cómo puede ayudar a tu pequeña empresa.

¿Qué es un microcrédito?

Un microcrédito es como un préstamo personal pero que cuenta con dos características bien claras, se obtiene de forma rápida y permite tener acceso a una pequeña cantidad de dinero.

La velocidad del crédito es una necesidad cuando estamos hablando de que hace falta disponer del dinero de forma inmediata. Muchas veces una pequeña empresa se encuentra ante imprevistos u oportunidades de mercado ante las que tiene que actuar de forma rápida si realmente quiere tener éxito en su negocio.

El microcrédito, debido a la forma en la que se encuentran concedidos este tipo de préstamos, permite a la empresa acceder al dinero de forma rápida debido a la poca burocracia que existe durante el procedimiento.

Además, este tipo de crédito suele estar asociado con todas las ventajas que supone poder pedirlo por internet. Esto implica poder solicitarlo a cualquier hora del día y tener acceso al dinero en unas 24 horas. Un proceso de lo más cómodo para sacar de un apuro puntual a cualquier pequeña empresa.

¿En qué ayuda un microcrédito a una pequeña empresa?

Una de las principales características del microcrédito es que permite tener acceso a una pequeña cantidad de dinero. Esto es muy importante debido a que en los créditos convencionales difícilmente se puede llegar a obtener dichas cantidades.

Cuando hablamos de las entidades de crédito tradicionales, los bancos de toda la vida, estos disponen de unos mínimos a la hora de solicitar el dinero. Además de que las condiciones que piden estas entidades de crédito suelen ser bastante más elevadas, el tener que pedir una mayor cantidad de dinero hace que el crédito en cuestión resulte menos interesante.

La razón es evidente. Estamos hablando de tener que pagar una mayor cantidad de intereses por un dinero que realmente no necesitamos. Por este motivo un microcrédito resulta interesante, ya que se trata de una operación mucho más económica y también más rápida.

La importancia de la inmediatez en los microcréditos

La propia naturaleza de los microcréditos permite acceder al dinero de una forma más rápida. Esta rapidez es posible gracias a que los microcréditos cuentan con mucha menos burocracia que los créditos convencionales.

De esta fórmula también se desprenden varias ventajas para el pequeño empresario. Muchos pequeños empresarios son autónomos y tanto las cuentas como los créditos que solicitan acaban siendo a título personal.

Como personas físicas que son, algunos de ellos pueden encontrarse en diferentes listas de morosos debido a problemas que hayan podido tener en el pasado con cualquier otra compañía. Estos problemas pueden repercutir de forma peligrosa en el devenir de la empresa. Por ejemplo, formar parte de una lista de morosos seguramente que sea un problema a la hora de obtener un crédito por muchas entidades de crédito convencionales.

Sin embargo, estos problemas no existen a la hora de solicitar un microcrédito ya que habitualmente esto no se tiene en cuenta durante el proceso. Esto supone una gran ventaja y acceso a financiación para todos aquellos autónomos que se encuentren dentro de una de estas listas.

Una pequeña empresa también suele llevar a cabo operaciones con un menor margen económico. De hecho, es bastante probable que algunas operaciones lleguen a efectuarlas a pérdida hasta que finalmente cobran el trabajo y obtienen un beneficio por ello.

El endeudamiento es el tipo de préstamo más caro que existe. Un microcrédito nos puede salvar de esa situación ofreciéndonos el dinero que necesitamos para cuando lo necesitamos sin tener la obligación de caer en el endeudamiento.

Pongamos por ejemplo a un obrero que se ha quedado sin suministros y necesita comprar más pintura o contratar a más personal. El dinero que necesita no lo va a poder cobrar hasta que acabe el trabajo, por lo que le toca adelantar de su bolsillo todo lo que necesita para poder continuar con su labor.

Si no tuviera la posibilidad de contar con un microcrédito el problema sería mayor, no solo por el tiempo que tardaría en conseguir el dinero, sino también por los intereses que le tocaría pagar por este.

Conclusiones

Un microcrédito es la forma más efectiva de poder conseguir financiación para una pequeña empresa. Gracias a estos microcréditos ya no es necesario contar con ayudas familiares y mucho menos precisar de préstamos más grandes.

Si eres autónomo o tienes una pequeña empresa a tu cargo de la que respondes directamente, estos microcréditos te pueden salvar de más de un pequeño problema.

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