Todos queremos respuesta a nuestros emails, no sólo en los que mandamos por cuenta propia, sino sobre todo a aquellos que forman parte de nuestras campañas de marketing por correo electrónico.

Al fin y al cabo el marketing por email es la forma de marketing online más valiosa y que más efectividad tiene, por lo que querremos saber qué hemos de hacer para sacarle el mayor partido posible.

Pues bien, hoy vamos a ver los resultados del análisis de más de 5 millones de emails, y de cómo eran aquellos correos que más se contestaban. Los principales hallazgos se reducían a las 6 cosas muy interesantes que vamos a ver aquí. En cuanto acabe de leer este material podrá aplicarlas.

Como verá son muy sencillas y prácticas y la recomendación es que las anote en forma de lista de chequeo y compruebe, punto por punto cuando acabe de escribir su correo, si su mensaje las cumple.

Antes de nada, hemos de elegir la plataforma adecuada para que su email llegue al destinatario.

En el pasado, y a fin de ahorrarme algunos euros, elegí plataformas dudosas que no garantizaban un porcentaje de envío decente o que, directamente, eran sospechosas de acoger a spammers con tal de ganar negocio.

Eso afectaba a la reputación de la empresa y alguna vez me encontré con un mensaje de un cliente que decía que no le llegaban bien mis correos, porque dicha plataforma estaba en una lista negra de su proveedor de Internet o su firewall.

Así que, antes de empezar, asegurémonos de que elegimos la herramienta adecuada. Para facilitarle la labor puede echar un vistazo a esta comparativa de software de email marketing.

Partiendo de esa base necesaria, pasemos a las recomendaciones de esos más de 5 millones de correos que dejaron bien claro cómo eran aquellos que se leían y contestaban.

1. Escribe de modo que la abuela lo pueda entender

La compañía Boomerang fue la que analizó todos esos emails que pasaban por sus servidores y uno de los parámetros que utilizó fue la complejidad del lenguaje. Estamos hablando de nivel de lectura dividido en: parvulario, colegio, instituto y universidad en cuanto a complicación del lenguaje. Es decir, si el mensaje lo podría entender un niño pequeño, uno en el colegio, uno en el instituto y uno en la universidad.

Pues bien, con un 53% de respuesta, el ganador era el mensaje con una simplicidad tal que un niño de colegio lo podía entender sin problemas.

Conclusión: simplifique su lenguaje.

Obviamente el que menos se respondía, siguiendo esta premisa, era el correo con el lenguaje más complejo. Y sí, el segundo puesto era para el niño de guardería, así que la lección es clara, cuanto más sencillo el lenguaje email, más probabilidad de respuesta.

2. Use la emoción, pero una poca solamente

Probablemente Recursos para Pymes sea el sitio que más aboga por la emoción de cara a la venta. Es ella la que vende, la que cierra tratos, la que los inclina a nuestro favor o nuestra contra. La emoción es la reina y de acuerdo a los datos de esos más de 5 millones de emails, también es una clave para obtener más probabilidades de respuesta.

Aquellos emails con un tono levemente positivo o negativo obtenían más respuestas que los que mostraban un tono neutro.

Mails con una cierta felicidad (15% más de respuesta que la media) o aquellos con un tono moderadamente negativo (13% más de respuesta que la media) rendían mejor.

Así que ya sabe, adiós a los mensajes fríos y corporativos.

3. Sea breve (aunque no demasiado breve)

El punto clave está entre 50 y 125 palabras para obtener el mayor porcentaje de respuesta. Aún así, no hace falta tomarse esto como un límite insalvable, podemos permitirnos ir más allá de esas 125 palabras y no perderemos mucha respuesta siempre que no empecemos a pasar mucho más allá de 200 palabras.

2500 palabras enviaba el porcentaje de respuesta por los suelos (35% menos de la media), así que no se desvíe del tema principal del correo, como también se recomienda en todo discurso de venta. De hecho, en realidad, casi todo lo que hacemos en nuestro negocio es una venta de una forma u otra; la venta de una idea, de un producto o de nosotros mismos. Si escribe el Quijote en sus emails, aunque no sea un correo que busque vender un producto, nos está vendiendo muy mal a nosotros mismos.

Por otro lado, emails muy cortos recibían también respuestas muy pequeñas. Un email de 25 palabras funciona igual de mal que uno de 2000, con apenas un 44% de probabilidades de ser contestado.

4. El asunto del email debe ser muy corto

La longitud ideal que más respuesta proporciona es un asunto de 3 o 4 palabras. Los datos muestran una curva ascendente que alcanza la cima de respuesta en esas 3 o 4 palabras y luego esa curva vuelve a descender, así que, en la medida de lo posible, manténgase en dicha cima para optimizar.

Teniendo en cuenta que el asunto del email es su parte más importante, haremos bien en tener este dato en cuenta.

5. Use preguntas, pero no demasiadas

Los correos que contienen preguntas tienen más inclinación a ser respondidos. Al fin y al cabo, al igual que es un buen truco para continuar una conversación en persona, también lo es para continuar la conversación por correo electrónico.

La clave está en no hacer demasiadas preguntas. Aquellos correos que contenían entre 1 y 3 preguntas tenían un 50% más de probabilidad de respuesta que aquellos que no hacían ninguna.

6. Correos con opiniones poderosas recibían más respuestas que aquellos neutrales

Correos que tomaban partido y se mojaban sobre asuntos obtenían más respuestas. Esto conecta con el hecho de que la emoción y lo humano es más poderoso que lo neutral y robótico, pero es importante tener en cuenta una cosa: No se sabe si quizá las respuestas a esos emails más apasionados fueron declaraciones de guerra o de «amor».

La emoción, la opinión y la pasión consiguen más respuestas, pero cuidado con el tipo de respuesta que se puede obtener, pues puede ser una no deseada. Es por eso que este consejo se pone el último y con esta advertencia.

En los negocios es importante tener una opinión, muchos han hecho millones de que unos les amen y otros les odien, pero hemos de tener mucho cuidado porque, como toda arma poderosa, se puede volver en nuestra contra.

Más de 5.300.000 emails no pueden estar equivocados, y aquí tiene las conclusiones del estudio de los mismos, úselas sabiamente.