La lectura más simple y efectiva de esta semana va para John Jantsch, autor del libro "The Duct Tape Marketing" y experto asesor de Marketing para pequeños negocios. Es simple, es breve y sobre todo encierra una clave fundamental para un Marketing efectivo.

Se trata de establecer "El propósito de nuestro Marketing", que el autor comenta en un artículo "What’s the purpose of your marketing?"

"El propósito del Marketing" es una de las herramientas que usa Jantsch en sus tareas como asesor y es como una brújula para saber siempre por donde tenemos que ir en cada acción de Marketing que ejecutemos, ya sea promoción, relaciones públicas, contestar un e-mail o vestirnos para la reunión (porque todo eso y mucho más, es Marketing, como bien saben los usuarios de www.recursosparapymes.com/tienda/index.php).

 

Uno de los principales problemas que afrontan los pequeños negocios es que sus esfuerzos de Marketing son difusos, cada una de las campañas parece que hace la guerra por su cuenta, ahora hago esta promoción, ahora hago esta otra distinta que se centra en otras cosas, ahora enfoco mis esfuerzos en este tema y al mes siguiente en otro diferente. La cuestión es, eso resta fuerza y efectividad al marketing. Es una cuestión de Estrategia básica comprender que cuanto más diluyamos nuestros esfuerzos y cuanto más intentemos abarcar menos efecto tendremos.

Para evitar eso está la técnica del "Propósito del Marketing" que simple y llanamente se trata de definir claramente (y sin que sea algo a comunicar a nuestros posibles clientes o en nuestras campañas) cómo deseamos ser percibidos por el mercado.

Si sabemos, detallamos con lenguaje claro y simple y tenemos siempre en la cabeza cómo deseamos que el mercado nos perciba, entonces siempre tendremos clara la dirección en la que enfocar nuestros esfuerzos de Marketing, el tono de nuestras campañas, los materiales que usaremos… es nuestra brújula, ella nos indicará por donde ir cuando queramos hacer algo.

¿Queremos ser percibidos como la opción de mayor calidad? Entonces seguro que no querremos dejar que nuestras campañas usen materiales baratos, utilicen un diseño aficionado o que vayamos vestidos a la reunión importante con un traje arrugado y una corbata torcida.

¿Queremos ser percibidos como los más amigables? Entonces en cualquier cosa que hagamos tendremos claro el tono y lo que queremos decir en nuestros mensajes (por teléfono, en la información de nuestra web o folletos…), tendremos claro cómo actuar a la hora de la venta final y en el servicio post-venta.

¿Queremos ser percibidos como los más económicos? Entonces ya sabemos que nuestros precios son los que deben ir por delante y en tamaño bien grande en nuestra promoción y nuestro discurso.

¿Cómo queremos ser percibidos? ¿Cuál es el propósito de nuestro marketing?

Si no lo tenemos claro como el cristal merece la pena dedicarse un momento, con un simple lápiz y papel, a detallar la respuesta a esa pregunta.