Hay una frase habitual cuando los tiempos se vuelven duros, la de que una crisis es en realidad una oportunidad. Pero cuando oyes eso y eres tú el que está en medio de esa crisis, lo único de lo que tienes ganas es de que el otro se calle, si no de algo peor. Sin embargo, la realidad es que es cierto. Todo momento de crisis es una oportunidad y, de hecho, en las crisis surgen nuevos millonarios y lo que ocurre es que los modelos de negocio y los liderazgos en los sectores cambian. Los audaces son los que ganan en una crisis, porque cuando el ambiente económico es más o menos estable, nunca hay grandes cambios de liderazgo, estos sólo se producen cuando el suelo se vuelve inestable y los que no se adaptan caen repentinamente.

Hace no mucho intercambiaba correos con un colega en esto de los negocios y me comentaba sobre cómo ciertas empresas habían soportado el chaparrón de la crisis.

Me interesó como ejemplo que mostrar, así que pregunté en qué sector trabajaban esas empresas. Curiosamente, se dedicaban a la gestión de trasteros para guardar las cosas de particulares que uno ya no puede almacenar en casa. He aquí un ejemplo de dichas empresas: OhMyBox.

Uno de los efectos de las crisis fue la bajada de los alquileres y los constantes movimientos entre pisos, muchas veces teniendo que mudarte, por desgracia, a pisos más pequeños donde no cabe todo aquello que tenías en el antiguo.

Esos negocios soportaron el chaparrón adaptándose a esa situación y ofreciendo a ese tipo de cliente que surgía ideas económicas y viables para no tener que perder aquello que no querían.

Cuando en su día creé el material Cómo sacar a su empresa de una crisis, entre las estrategias propuestas que me habían funcionado estaban:

  • Entérese bien de lo que está pasando con los clientes.
  • Localice al “mirlo blanco” del sector y vea lo que está haciendo.

Esta adaptación en los servicios responde a la aplicación de ambas cosas. Por una parte, las crisis provocan cambios en los clientes y su forma de consumir y gastar. Estas empresas, enfocándose en el cliente particular y anticipándose con ofertas a estas nuevas necesidades, pudieron captar nuevo negocio aprovechando esos cambios.

Por otro lado, siempre hay “mirlos blancos” en las crisis. Es decir, siempre hay alguien que está sacando beneficio cuando la mayoría se hunde. Por eso lo ideal es ver qué están haciendo esos con su oferta y modelarla. Por modelarla no quiero decir copiarla exactamente, sino fijarnos en lo que están haciendo bien y ver cómo podemos mejorarlo nosotros en nuestro caso particular.

Al final, es curioso ver cómo ciertas empresas y sectores cambian y se adaptan a la crisis, este caso de estudio sobre trasteros es un buen ejemplo de adaptación a las nuevas condiciones del mercado. Aquellos que lo hicieron pronto, se quedaron con esta nueva demanda.

Y otra curiosa conclusión final de este intercambio de pareceres es que también se hacía negocio con esto porque cada día vivimos en un mundo más consumista, donde no paramos de comprar cosas que no necesitamos y, lo que es más curioso, a pesar de eso, nos negamos a deshacernos de ellas. Preferimos que queden olvidadas en uno de esos trasteros, pensando que un día que nunca llega volveremos a por ellas.

Hasta que lo que ocurre es que una cadena cualquiera hace un reality de subastas basado en ello y nos acordamos de lo que teníamos ahí.