Aunque uno siempre insiste en que el marketing debe ser algo continuo, algo con una estrategia en el tiempo y unos objetivos, la realidad es que la mayoría de preguntas que me hacen van enfocadas a:

«¿Qué puedo hacer para promocionarme?»

Y aunque explico el primer párrafo, la respuesta suele ser:

«Ya, ya sé que eso es lo idea, pero, ¿qué puedo hacer para promocionarme?»

Al final uno debe saber encontrar la fina línea entre lo que quieren tus clientes y lo que es mejor para ellos. De hecho, muchas veces explico las tácticas con la esperanza de que eso les haga interesarse por el marketing, que les lleve a querer hacer más y hacerlo mejor. Es decir, ponerse unos objetivos y una estrategia general y habitual, en vez de hacer diversas acciones promocionales sueltas.

3 formas gratis de promocionarse que funcionan

Así que, en ese espíritu, aquí vamos a ver tres técnicas sencillas y que funcionan para que cualquier emprendedor pueda promocionar su negocio y atraer interesados.

Además de que el coste monetario es cero, o casi cero en realidad, otra ventaja es que no importa cual sea su actividad o su presupuesto de marketing.

Para compensar esa falta de dinero hay que tener en cuenta que estas acciones de promoción se basan en una actuación directa por nuestra parte. Es decir, si no tenemos dinero para que llamen o vendan otros de nuestra parte, lo vamos a tener que hacer nosotros, no hay otra manera.

La falta de dinero se compensa con acción directa, con nuestro tiempo o con ingenio. La vida y los negocios no son gratis, si queremos quitar el dinero de la ecuación, hemos de poner algo que compense el agujero que hemos dejado.

Dicho todo esto, veamos ya las técnicas.

Técnica 1.- Ofrezca información gratuita sobre los problemas que soluciona:

Esta es la primera clave de todo, lo gratis para despertar el egoísmo del cliente. La realidad es que, se dedique a lo que se dedique, usted puede ofrecer información gratis.

Pero no me refiero a información sobre lo magnífico que es su producto y lo bien que lo hace su empresa (eso ha de venir un poco después), hablo de información sobre la necesidad que cubrimos en nuestros clientes.

Es decir, a la hora de dar información no debemos centrarnos en el producto, sino en el problema que solucionamos.

Para ello, por ejemplo, puede buscar asociaciones o entidades que aglutinen a su público objetivo y ofrecerse a dar una charla. O bien busque la oportunidad de realizar esas conferencias en otros lugares donde su público objetivo se reúna. Si puede, publicítelas ahí y prográmelas en el propio local de su empresa.

La charla no ha de ser una reunión de ventas dura. No empiece explicando su producto, explique cosas que interesan a sus posibles clientes. Por ejemplo, si vende una silla de seguridad para bebés, no hable de su silla, hable de seguridad, que es la necesidad que cubre. Si es asesor, no empiece explicando sus servicios, sino algún truco para ahorrar con hacienda que les impresione.

Otra forma es llevar esa información útil a las casas. Componga un pequeño folleto informativo, un breve libro o algo similar y distribúyalo en posibles zonas donde se dejen caer sus clientes potenciales. También puede recurrir a un «buzoneo» por su zona si su negocio es de carácter local, especialmente.

Pero he aquí la clave, en vez de ofrecer un folleto sobre su producto solamente, usted ofrecerá información, trucos o soluciones, que serán más interesantes para un posible cliente que leer un eslogan.

No obstante, no pierda el norte. Diga claramente quien es su empresa, que el logo de su pyme se vea, se conozca a qué se dedica y que se sepa que usted proporciona esas soluciones de las que habla.

La clave está en primar la necesidad de sus clientes y no su producto o servicio, pero tampoco se trata de no decir nada en absoluto de lo que hace.

Técnica 2.- Intercambiar folletos y tarjetas con otros negocios

Para ello busque negocios no competitivos y ofrézcase a intercambiar folletos y tarjetas con ellos.

Esto es muy sencillo de poner en marcha. Por ejemplo con un pequeño expositor en la recepción de su oficina, o mejor aún, en el lugar donde sus clientes esperan.

Hay una tendencia a leer o coger algo mientras se espera, aprovéchela y establezca alianzas interesantes con otros negocios.

Si esos negocios son complementarios a lo que usted hace, el efecto de esta táctica será, obviamente, mucho mayor.

Técnica 3.- Esté en todos los acontecimientos

Los contactos, la mejor estrategia de marketing. Si tiene buenos contactos no precisa mucho más, esa es la verdad de cómo funciona el mundo de los negocios.

Por eso, no pierda la oportunidad de asistir a ferias, eventos o reuniones que tengan que ver con su sector y sectores de clientes.

Vaya cargado de tarjetas de empresa o incluso de folletos, mejor si alguno de esos que ha realizado siguiendo la técnica 1 que hemos visto aquí.

No pierda la oportunidad en estos eventos de conocer gente y repartir tarjetas. La vida y los negocios no son para tímidos, esa es la cruda realidad. Los contactos profesionales y establecer una red adecuada de los mismos es vital, para su negocio de ahora y para cualquier cosa en el futuro.

Eso sí, parezca y sea siempre un profesional. No esté desesperado por repartir tarjetas como si su objetivo fuera dejar una en cada bolsillo. Preséntese, muestre interés por los demás y sea claro en lo que expone, la impresión es fundamental.

Aquí ocurre lo mismo que en la táctica 1. Si usted comienza hablando de las maravillas de su producto o servicio los demás tenderán a desconectar. Tenga en cuenta que todo el mundo tiene un producto maravilloso, o bien a todo el mundo le están intentando vender productos maravillosos. Cuando todo el mundo está intentando vender y nadie ha ido a comprar (cosa habitual en esos eventos), se desconecta fácilmente.

Sea distinto y sea útil, al fin y al cabo esa es la clave de todo marketing efectivo.

Como ve, una vez más aplicar estas tácticas tienen un coste monetario nulo o casi nulo, así que no hay excusa para no aplicarlas.