Qué no hacer nunca en una crisis

Es la pregunta que nunca se acaba de ir. ¿Qué tengo que hacer en tiempos de crisis?

Lo más curioso es que, en mi experiencia, a la hora de empezar a afrontar una crisis, es más importante tener claro qué NO hacer.

Una vez tengamos eso claro, ya podemos empezar a remar para llevar el barco a puertos más seguros.

Esta cuestión es más importante si cabe porque, cuando llegan épocas de crisis, esas cosas que NO hay que hacer son las que muchos realizan.

¿Por qué?

Porque en una situación de emergencia el miedo se dispara y la reacción más instintiva es la de intentar hacernos pequeños y correr a resguardarnos del chaparrón.

Error. Error enorme.

Debemos aguantar y no dejarnos llevar por el miedo y el agazaparnos temerosos, porque eso se suele traducir en la práctica como:

1) Reducir el presupuesto destinado a Marketing

Cuando una situación de crisis se produce en una empresa el 99% de veces se soluciona con más clientes. Es algo que he visto una y otra vez.

Pero si estamos reduciendo el Marketing entonces estamos reduciendo nuestra capacidad de conseguir dichos clientes, con lo que estamos reduciendo las posibilidades de salir del atolladero el 99% de las ocasiones.

No me canso de decir que si un emprendedor ha conseguido alguna vez un cliente ha sido por el efecto de alguna clase de Marketing, aunque no sea el típico anuncio publicitario, pero alguna clase de Marketing hizo efecto y por eso el cliente vino a nosotros.

2) Reducir el presupuesto destinado a «Innovación»

No me refiero solamente a lo que se suele considerar como “Investigación y Desarrollo” en las grandes empresas, ni a esa imagen de tipos con bata en un laboratorio, sino al esfuerzo y dinero destinados al desarrollo de nuevos productos o mejora de los actuales.

Recordemos que, si estamos en una situación de emergencia, gran parte de las veces es porque hemos acabado en una posición en la que nuestra oferta no encaja con lo que quiere el público al que apuntamos.

Cueste más o menos afrontarlo, esa es la realidad. Puede que otros estén dando algo mejor, que nos estemos quedando obsoletos o lo que sea, pero la mayoría de situaciones de crisis requieren, en mayor o menor medida, que nuestra oferta se modifique y mejore, con lo que si paramos los esfuerzos en ese sentido, estamos retrasando de nuevo nuestra salida de la crisis.

La excepción a esta regla es cuando tenemos la certeza 100% de que poseemos el mejor producto, pero el problema radica en la ausencia de exposición y en que somos invisibles y desconocidos. No obstante es un caso raro que el 100% de una crisis se deba a eso.

3) Bajar los precios sin otro motivo que el temor

Las únicas razones que nos tienen que llevar a una bajada de precios sensata, tras un análisis objetivo, son:

+ Que estamos pidiéndole demasiado al mercado.

Es decir, que no ofrecemos algo que tenga bastante valor como para pedir ese precio alto (francamente, algunos productos están sobrevalorados).

+ Que tenemos una ventaja fundamental en costes sobre el resto de competidores.

Y por tanto podemos emplear una estrategia empresarial de coste reducido y guerra de precios.

Siendo sinceros, en la segunda posición se encuentran muy pocos pequeños emprendedores, por no decir casi ninguno, y lo que suele ocurrir es que en las situaciones de emergencia se suelen bajar los precios y nos encontramos con que vendemos lo mismo, o menos, y encima obtenemos menos beneficio.

Si eso pasa podemos estar seguros de que esa bajada de precios no ha sido una decisión estratégica objetiva, sino una reacción instintiva motivada por el temor.

Esas tres son las cosas más básicas que no tenemos que hacer en una crisis para empeorar la herida y aumentar el desangramiento, de ahora en adelante vamos con las tácticas de actuación que mejor me han funcionado en los distintos ámbitos cruciales del negocio, que son el de la gestión, la oferta y el marketing.

Este contenido forma parte del material «Cómo sacar a su empresa de una crisis», que detalla paso a paso las estrategias reales que se pusieron en practica para obtener la mayor facturación histórica de Recursos Para Pymes en medio de una época económica adversa.

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