Vea de forma sencilla qué es la estrategia empresarial y conozca 6 pasos sencillos para aplicar esa estrategia en su pyme o su negocio como autónomo.

"La realidad de la pyme y el autónomo ya es suficientemente dura y escasa de tiempo como para ponerse a debatir sobre estrategias, creatividad o pensamiento estratégico… " O eso dicen la mayoría de pequeños empresarios.

Pero ¿alguna vez nos hemos parado a pensar que es muy posible que la frase anterior sea la causa que lleva precisamente esta situación? ¿a que durante el desarrollo cotidiano de la actividad, no haya más que días en los que uno está ocupado tapando agujeros o realizando tareas para que no se nos desmonte nuestra pyme en pedazos?.

Precisamente la posesión de una estrategia, de un plan más o menos detallado, acorde a unos objetivos y una filosofía nos permitirá anticipar los problemas y resolverlos incluso antes de que ocurran.

La gran mayoría de Pymes, autónomos o emprendedores no tienen esa planificación estratégica y renuncian a conocer más acerca del pensamiento estratégico, palabras que suenan casi a fórmula de magia en posesión de unos pocos gurús que poco saben del día a día…

El pensamiento estratégico es una de las herramientas más útiles que todo emprendedor pyme o autónomo puede cultivar, es una inversión de valor incalculable, principalmente porque el pensamiento estratégico tiene que ver con la consecución de unos objetivos y la resolución de los problemas.

Es decir, la estrategia es una herramienta para conseguir lo que queremos, de la mejor forma y venciendo las dificultades.

El pensamiento estratégico ha estado siempre muy ligado al ámbito militar y es aquí donde más se ha desarrollado, sin embargo el mundo de la empresa ha estado también muy vinculado a la estrategia, incluso intercambiando fuentes, conocimientos e inspiración, pues, en el fondo, la esencia de las cosas es la misma, hay un objetivo final, ya sea ganar una guerra o establecerse en un mercado y hay una serie de formas de hacerlo, la estrategia intenta dilucidar la mejor de todas ellas para un caso concreto.

Poseer pues un pensamiento estratégico y aplicarlo en nuestra pyme o negocio como autónomo es tener una llave para abrir la puerta que queremos. Cultivarlo es mucho más sencillo de lo que pueda parecer.

Esto no es algo de genios, es un resultado del trabajo y el sentido común, por ello vamos a dar una serie de claves para poder implementar un pensamiento estratégico a lo que hacemos y aumentar las posibilidades de tener éxito.

Como a continuación se muestra, el pensamiento estratégico se basa, esencialmente, en el conocimiento y el análisis.

Paso 1: Conócete a ti mismo.

No hay mayor verdad.

En lo referente a nuestra pyme debemos saber cuáles son nuestras capacidades personales y cuáles nuestros puntos débiles, eso nos servirá, entre otras muchas cosas, para saber cuando debemos delegar, para formar equipos de personas equilibrados, para compensar esas debilidades y que no puedan ser aprovechadas por competidores etc etc.

Una de las técnicas más utilizadas en el mundo de la pyme y el autónomo es el análisis FODA, (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas…). Podrá encontrar en Internet ingente información acerca de esta técnica, no dude en moverse ya y aprenderla.

Conocer los puntos débiles y fuertes de su pyme o de usted mismo como autónomo hará que sepa qué opciones van a ser correctas y cuáles son más susceptibles de fracasar.

Analice su producción, su distribución, sus finanzas y cualquier parte de su estructura o funcionamiento que le parezca importante, debe conocerla bien, saber si dos meses de tesorería escasa la van a ahogar o si es la distribución a tiempo o el servicio nuestro punto fuerte, el cual deberemos desarrollar e inculcar en la mente de nuestros clientes.

El resultado final debe ser poseer un análisis interno de la pyme, tras el cual aflorarán una serie de puntos destacados sobre los que seguramente se podrá trabajar para optimizar la empresa.

Paso 2: Conocer el terreno:

Continuando con un símil militar no es lo mismo una batalla en el mar que una emboscada en las montañas, de manera que si conoce el terreno donde su pyme actúa se podrá preparar adecuadamente para competir y no aparecerá calzado con sus botas de montaña para cruzar el océano.

Esta analogía trata de hacer ver que el pensamiento estratégico tiene siempre en cuenta y trata de conocer lo más posible el contexto en el que se mueve nuestra empresa, es decir, el mercado en el que compite la pyme y sobre todo quienes son nuestros clientes.

Teniendo en cuenta que dichos clientes son como la savia que da vida a nuestra empresa, este debe ser un elemento conocido hasta la extenuación, o de lo contrario correremos el riesgo de levantarnos un día y ver que ya no están ahí.

Así pues para pensar estratégicamente debemos planificar nuestras acciones de acuerdo al "terreno" donde se van a desarrollar si no queremos tropezar con piedras que ni siquiera vimos que estaban ahí.

Para conocer el terreno es necesario analizar a los clientes de nuestra pyme o negocio como autónomos, saber sus gustos, sus motivaciones, en especial aquellas por las cuales se deciden a comprar un producto o contratar un servicio.

Si encontramos esa clave tendremos la ventaja primordial, pues sabremos qué ofrecerles para conseguir que nos compren a nosotros. Igualmente deberemos analizar el mercado, si está en auge o declive, qué triunfa y que no.

El resultado final debe ser un análisis de las condiciones externas que nos influyen.

Paso 3: Conoce a tu competencia:

Salir al mercado es como una partida de ajedrez, no juega usted solo y por tanto lo que haga será contestado por aquellos que, como usted, intentan abrirse un hueco en el mercado, es decir, que las otras pymes y autónomos que están compitiendo con nosotros reaccionarán.

De esta manera no podemos estar sólo atentos a nuestros movimientos sino a las posibles acciones que pueda haber por parte del resto de empresas competidoras.

Para poder "jugar" con garantía debemos conocer en todo lo posible a nuestros adversarios principales, sus puntos fuertes y débiles, quienes son, cuanto facturan, quienes son sus clientes, etc.

A esto se le llama hacer un análisis de la competencia y disponer de uno debe ser el resultado final. Normalmente nos centraremos en aquellos que son nuestra competencia más directa y observaremos sus reacciones, intentando explotar sus puntos débiles.

A la hora de pensar estratégicamente éste se puede convertir en uno de los puntos más importantes en nuestra pyme, ya que es un factor a vencer que es dinámico, es decir que no es un escollo similar a subir una montaña, que siempre permanece igual, con las dificultades fijas, sino que reacciona y es inteligente.

Paso 4: Explotar los puntos fuertes:

El pensamiento estratégico, a la hora de diseñar acciones y tácticas tiene en cuenta los puntos fuertes (de la pyme, de uno mismo si es autónomo solitario etc) y los explota, ya que, probablemente resolveremos mejor un problema, o encontraremos antes la solución a través de un camino que utilice nuestros puntos fuertes.

Dichos puntos fuertes se "contextualizan", es decir se analizan teniendo en cuenta el contexto externo, la competencia etc. y se busca la mejor manera de utilizarlos teniendo en cuenta como les afectan estos elementos del contexto.

Igualmente, los puntos fuertes de las pymes de la competencia son analizados y a la hora de trazar un camino e implementar una estrategia se intenta buscar una vía que evite la confrontación con dichos puntos fuertes.

Paso 5: Cubrir los puntos débiles:

Igual que los puntos fuertes de nuestra pyme deben ser explotados, los débiles deben ser cubiertos o enmendados.

Los puntos débiles de nuestra empresa o actividad (incluyéndonos a nosotros) debemos conocerlos nosotros y nadie más y debemos ser autocríticos con ellos, reconocerlos y poner los medios para enmendarlos.

Debemos pensar que nuestra competencia, a la hora de implementar su estrategia, utilizará el mismo esquema de pensamiento que nosotros y buscará una vía por donde explotar nuestros puntos débiles. Por ello es importante que trabajemos para enmendarlos.

Paso 6: Preparar la estrategia:

El análisis de todos los elementos anteriores nos dará múltiples pistas sobre la estrategia que debemos emplear en nuestra pyme (de hecho muchas veces el simple análisis ya nos dice, casi a gritos, lo que NO debemos hacer en nuestras estrategias).

Nuestras acciones deben ser pensadas teniendo en cuenta TODOS los elementos anteriores, no podemos pensar en acciones que pasen por alto tan importantes como las pymes o autónomos de la competencia o cómo es el mercado.

Tampoco podemos utilizar estrategias que utilicen nuestros puntos más débiles para llevarse a cabo con éxito (por ejemplo, si somos una pequeña empresa cuyo punto débil es la estructura financiera, es de locos embarcarse en una estrategia basada en la guerra de precios)

Las acciones de nuestra pyme, a su vez, deben tener un objetivo claro, y este debe estar inspirado por la idea de maximizar la satisfacción del cliente cuando cubramos sus necesidades. Esa es la verdad más inmutable del mundo empresarial, si es nuestra guía, estaremos en el buen camino.

El pensamiento estratégico sirve para resolver problemas, para intentar "ganar batallas" y es una herramienta al alcance de todas las pymes y autónomos.

Su aplicación en el mundo de la empresa puede llegar a marcar una gran diferencia. Si sigue estos pasos en su esquema de pensamiento, su estrategia será mucho más efectiva.

Aplicar estas tácticas y consejos en su pyme o su negocio como autónomo le proporcionará ventaja, así que no lo dude, empiece ya, y si quiere aprovechar más ventajas, más tácticas y más información útil de verdad para la pequeña empresa, apúntese gratuitamente al boletín de Recursos Para Pymes.

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