La frase más importante de un emprendedor

Decir no lo se

Como emprendedores, si queremos serlo de verdad y no uno de esos que sólo aparentan, hemos de aprender a decir a menudo lo siguiente: «No lo sé».

De hecho, es lo más importante que uno puede decir, y más hoy día. Porque hoy día todo el mundo tiene una opinión, algo que las redes sociales y la hiper-comunicación en la que vivimos han acentuado. Todo el mundo tiene una opinión y, si te preguntan, has de dar la tuya, hay una necesidad imperiosa, porque todos queremos quedar bien y no parecer tontos.

Pues es hora de quizá parecer tontos, en serio, porque nos irá mucho mejor.

El otro día estaba con un amigo emprendedor y es inevitable que te pregunten, que pidan una cierta asesoría. No importa las veces que digas que ya no te dedicas a eso, o que una de tus máximas es la de no mezclar negocios y amistad. Te preguntan y, como eres un supuesto experto en la materia, has de tener una opinión.

El problema viene cuando el 90% de preguntas son un mero intento de adivinar el futuro y, además, apenas hay datos.

¿Si me promociono en Facebook vendrán clientes? No lo sé, depende de tantas cosas. De cómo hagas los anuncios, de qué publico elijas, del presupuesto que tengas… ¿Crees que esta campaña funcionará bien? No lo sé, prueba de manera limitada. ¿Crees que deberíamos hacer esto o lo otro? No lo sé, prueba de manera limitada.

No hay otra manera de responder y sé que es decepcionante. Que mucha gente pregunta y, como hoy todos somos políticos, seleccionadores y jueces, esperan esa respuesta de adivino. Y si no la reciben, entonces directamente se extrañan, o te dicen o piensan que menudo experto y que creían que tú sabías del tema, pero ya ven que no.

Paradójicamente, los que saben del tema te tienen que dar esa respuesta. Es la única cierta. Tienen que reconocer cuándo te están pidiendo un ejercicio de adivinación. Personalmente, si tuviera un empleado o un experto de Marketing que me dijera que sabe a ciencia cierta las cosas que tienen que ver con la empresa y el futuro lo despediría en el acto. Será un irresponsable que arriesgará los recursos del negocio en una apuesta personal ciega.

Nadie puede adivinar el futuro y, de hecho, todos los estudios han demostrado, una y otra vez, que somos particularmente malos en eso. Creemos una cosa y casi siempre sucede la contraria. De hecho, quizá conozca el estudio en el cual unos monos compitieron al azar con expertos en bolsa. Ganaron los monos, que obtuvieron una mayor rentabilidad media simplemente usando el azar.

Por eso, cuando alguien está demasiado seguro del futuro o garantiza cosas respecto a él, sé que estoy delante de, como mínimo, un irresponsable, seguramente alguien que no es experto de verdad y no sabe apenas y, con mala suerte, puede que esté directamente ante un timador que intenta engañarme.

«No lo sé», pero a continuación un curso de acción sensato para disipar esa niebla del futuro sin arriesgarlo todo es la respuesta profesional y correcta.

En serio, como emprendedores hemos decidido:

  • Abrir nuestro propio camino, en vez de seguir uno que ha abierto ya alguien.
  • Tener como compañera en ese viaje a la incertidumbre.

No decir a menudo: «No lo sé» (pero lo voy a averiguar de manera prudente) es una actitud de locos, porque en ese camino que no vemos, si lo vamos abriendo a machetazos imprudentes, nos vamos a caer por un precipicio.

De veras, no se deje llevar porque hoy todo el mundo tenga una opinión y la grite bien fuerte, en persona o en las redes. No sea como ellos, decir «No lo sé» es casi un acto de valentía hoy, y es hora de ser valientes, porque nos irá mucho mejor.