Antes de nada, Feliz Año 2009 y vuelve el blog a su ritmo con la actividad habitual tras el parón navideño.

Para inaugurarlo todo un clásico, recientemente y colaborando con el portal de Microsoft Empresas había pensado en hacer algo que fuera útil para sus usuarios tanto a nivel profesional (al fin y al cabo esto es un sitio para emprendedores) como personal (porque, oh sorpresa, aparte de emprendedores somos personas, aunque no de las más "normales" dado el gusto por la aventura y la incertidumbre, mientras todos los demás circulan en dirección contraria hacia la "seguridad")

Y como somos emprendedores y a la vez humanos, probablemente sabemos como va esto de los principios de año o de cualquier principio de proyecto que nos propongamos. Es época de nuevos comienzos y nos proponemos que este año por fin sí. Que vamos a mejorar el Marketing, que esos objetivos de clientes que nos hemos propuesto para nuestra iniciativa se van a ver hechos realidad.

¿Pero cuántas veces ha sido verdaderamente así?

¿Cuánto han tardado en diluirse las buenas intenciones de hacer del Marketing algo relevante? ¿Cuántos gimnasios pagados sin ir regularmente? ¿Cuántos cursos de inglés acumulando polvo en la estantería? ¿Cuántas promesas a nosotros mismos que se han quedado sin cumplir?

Bueno, para solventar eso he aquí la táctica más efectiva posible para que este año sí consigamos lo que nos proponemos, batiendo a todos esos enemigos invisibles que nos lo impiden.

Es la misma revelada en mi colaboración con Microsoft empresas y la misma que privadamente compartí (junto con otras de las más efectivas por experiencia real) con un grupo selecto de clientes tratando el tema.

Aquí se tratan temas de Marketing y Estrategia, y con la intención de ayudarle en estos ámbitos (y tras ver en persona lo bien que funciona) se la propongo, pero siéntase libre de aplicarla en otros aspectos que le importen de verdad si lo estima oportuno.

Si realmente "este año sí" y esa es una resolución seria le pido que la ponga en práctica lo que pone aquí sin pensar mucho sobre ello. Simplemente hágalo y verá como esta vez se van a cumplir muchos más objetivos que nunca, sean de Marketing o de lo que se proponga.

En realidad no requiere ninguna habilidad especial, sólo hacer un par de cosas muy sencillas y estar dispuesto a pagar el precio y afrontar esos momentos de duda en los que va a decir "no, da igual, estoy seguro de que puedo cumplirlos sin necesidad de hacer esto". Bueno, quizá sea así, mire la historia y vea si en el pasado ha ocurrido de verdad que los ha conseguido, pero si no, esto es lo más efectivo que encontrará nunca para ello.

1.- Escriba concretamente el objetivo que desea cumplir. Con una fecha y una medida específicas. 

No vale decir que va a "captar clientes nuevos" en general, no sea difuso, es mucho mejor decir que va a conseguir "20 clientes nuevos para el 31 de marzo".

Y no vale "tenerlo en la cabeza", hay que escribirlo. 

¿Hecho? Bien, vamos a siguiente paso.

2.- Localice un grupo de personas que le importen. 

Por las que tenga respeto y que la respeten a usted. Puede ser de su propia familia, su esposa o marido, quizá amigos de siempre o incluso contactos y clientes. Alguien con cierta relación y que le importen, cuanto más mejor.

3.- Vaya a esas personas y coménteles en voz alta lo que se propone hacer, con número y fecha. 

De hecho, déles una copia de esos objetivos escritos, exponga públicamente (cuanto más mejor) lo que quiere conseguir y, si desea que todo sea aún más éfectivo, pídales el pequeño favor de que eventualmente le vayan preguntando por cómo van esos objetivos, o propóngase usted mismo rendir cuentas ante ellos habitualmente.

Necesariamente tiene que importarle a usted lo que piensen y que sean gente que no quiera decepcionar (¿realmente desea que su cónyuge vea que no tiene fuerza de voluntad o que un cliente contemple como no cumple lo que promete?)

Esta es la parte difícil, pero también la que la hace funcionar. 

Van a aparecer mil excusas en su cabeza para no hacerlo, bien, esas son señales de que no está realmente dispuesto a pagar el precio para cumplir lo que se propone, no quiero parecer catastrofista, pero es así, que lo sepa. Si eso aparece y le vence, de modo que no da este paso 3, sepa que sus posibilidades de cumplir eso que ha escrito son prácticamente cero.

Una vez que ha hecho todo eso tenga sus objetivos bien a la vista, de hecho lo ideal es llevarlos consigo escritos en la cartera y leerlos cada mañana, eso impedirá que desaparezcan de nuestra conciencia ahogados por las cosas del “día a día”, que nos arrastran para todos lados y hacen que terminemos la jornada cansados y con esa sensación de no haber avanzado realmente nada.

¿Le suena ese sentimiento?

No está solo y es uno de los mayores enemigos del emprendedor, pero unos pocos consiguen mantenerse en el camino, usted debe ser uno de ellos.

Le aseguro que cuando se vaya acercando la fecha, cuando esas personas que le sirven para ir controlando el resultado se lo recuerden, etc. se van a cumplir más objetivos que nunca o bien se va a quedar más cerca que de ellos que nunca.

El año pasado hice eso ante los usuarios de este mismo boletín de estrategia semanal de Recursos Para Pymes. Contactos, clientes y clientes potenciales conforman esa lista. 

¿Se imagina lo que hubiera pasado de no haber conseguido los objetivos que expuse ante miles de personas? ¿Se imagina que clase de percepción hubieran tenido de alguien que se supone que vive de mostrar a otros lo que funciona para conseguir objetivos?

Le puedo asegurar que me dejé hasta la última gota por conseguir lo que me propuse y poder decir que llegué donde pretendía. Le puedo asegurar que funciona, y muy bien por cierto.

Así que sólo hay una pregunta ¿Estamos realmente dispuestos a pagar el precio? ¿A soportar la presión? Porque una cosa es decirlo en soledad y dos horas después seguir con lo mismo de siempre y otra es hacerlo de la manera propuesta.

Le aseguro que va a notar la diferencia

1 Comentario

  1. Lo que comentas es un buen «empujón» para uno mismo, y sobre todo cuando uno trabaja sólo, teniendo de compañía a los clientes que circula a diario por la tienda. En mi caso, ha veces tengo decaidas de moral en mi negocio, pero no hay mejor alivio que cuando me propongo a hacer algo y lo consigo, como en el caso de mi tienda on-line, pero e de decir que tengo recompensa cuando ya fueron comentadadas ciertas ideas o proyectos en su día con personas cercanas, y ahora se alegran cuando ven que he cumplido lo dicho.
    Lo que está claro es que cuando se decida hacer algo, primero hay que pensarlo, pero seguidamente plasmarlo en un papel para repasarlo con cierta rutina y hacer todo lo posible por consegir lo escrito en ese momento, ya que muy a menudo nos cambian las ideas y uno no puede estar todos los días intentando hacer cosas nuevas si nisiquiera se ha llevado a cabo la primera que se puso en marcha.
    Y hay una cosa muy clara, nada se consigue sin dedicación y esfuerzo.
    Saludos!

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