Leyendo un interesante artículo de Michele Pariza "What Marketing can’t do for you", surgieron algunas cuestiones interesantes sobre el Marketing y la pyme, especialmente teniendo en cuenta la importancia que tiene el marketing para una pequeña empresa y la que se le da en esta web (es con diferencia el tema más tratado).

Por eso vamos a ver qué es lo que el marketing no va a poder hacer por nosotros, por mucho que nos esforcemos y cómo tenerlo en cuenta para nuestro día a día.

De las cinco cosas que Michel Pariza comenta en su artículo que el Marketing no va a hacer por nosotros merece la pena detenerse sobre todo en dos.

Una de ellas es que el Marketing no va a conseguir que seamos un éxito de la noche a la mañana. De hecho nada lo consigue.

Quien sea mínimamente habitual de esta web o del boletín de estrategia ya conocerá la insistencia con la que se comenta que no hay trucos mágicos ni balas de plata que vayan a conseguir que, de la noche a la mañana, nuestros beneficios se multipliquen.

Incluso en los casos en los que parece que una empresa consigue, en un corto periodo de tiempo, pasar de "sobrevivir" a obtener ingresos abundantes hay un trabajo detrás, hay un esfuerzo de mucho tiempo que al final eclosiona y surte efecto, pero nunca, en ningún caso, hay un chasquido de dedos y luego la catarata de beneficios.

Especialmente si no nos hemos esforzado nunca con el tema del marketing ponernos a trabajar en él no va a hacer que, de repente, nuestra curva de resultados comience a tomar velocidad y altura.

Otra de las cosas que el Marketing nunca va a conseguir es transformar un negocio que, en esencia, no es bueno.

Si nuestro producto es malo, si nuestro servicio deja que desear, no hay demanda o nuestra manera de trabajar es poco profesional, el marketing no va a conseguir mejorar eso.

La cuestión es, si nuestro modelo de negocio no es sólido el marketing no va a hacer nada por nosotros. Es decir, si no tenemos detrás un producto excelente, si no nos hemos centrado en un nicho con demanda o nuestra manera de producir no es eficiente, el marketing no va a arreglar eso.

Es posible que en algún otro artículo de marketing de esta misma web haya leído lo de que "un buen producto puede quedarse sin vender si no hay un buen marketing pero incluso un mal producto se puede vender con un buen marketing", y es cierto, pero eso sí, también habrá leído después de esa frase que un mal producto y un buen marketing es igual a ventas y poco después a quejas, explosión de la bomba que hemos puesto bajo nuestro asiento y finalmente cierre del negocio.

Es duro decirlo, pero he visto muchos pequeños y medianos negocios que sabes que no van a funcionar, el producto que ofrecen no es bueno, o no tiene apenas demanda, o bien el empresario no tiene la mentalidad adecuada para arriesgar, invertir o gestionar de forma que se consiga algo y que piensan que con el marketing van a conseguir resultados espectaculares.

La clave es, en esos casos lo primero es "meter mano" y arreglar la esencia del negocio, luego ya podremos pensar en el marketing.

Como bien comenta Michele Pariza en su artículo, el marketing no va a conseguir vender nada que la gente no quiera o no necesite lo más mínimo y algunos negocios, por desgracia, se centran en nichos que no son rentables o alrededor de un producto que nadie demanda. Nosotros como empresa podemos pensar que son buenos y todo el mundo los va a querer comprar, pero si eso no lo piensan los posibles clientes estamos siendo miopes.

Miremos bien nuestros negocios, miremos bien lo que vendemos y la solución que aportamos al mercado, muchas veces no vemos con claridad (otro de los conceptos muy repetidos en esta web y su contenido) y esa miopía es la peor de las enfermedades que podemos tener como empresa.

El Marketing es una de las claves fundamentales para obtener resultados, sin él poco vamos a conseguir en un contexto en el que tengamos que competir, pero tampoco es todopoderoso.