Caso de estudio: Cómo ser número 1 en Google con 3 páginas y ningún enlace

Hace tiempo, en Recursos para Pymes se creó un software de plan de empresa. Sirve para Mac y Windows, está basado en lo que mejor me ha funcionado sobre el tema y es lo contrario a esos modelos que convierten al plan de negocio en un puñado de páginas inservibles que se quedan en un cajón.

Hace algunos años, con una reorientación de Recursos para Pymes en el horizonte, pensé que sería una buena idea liberar ese software gratis. Me hubiera gustado tener algo así cuando empezaba, así que creí que a muchos emprendedores también les gustaría tenerlo.

Y eso hice, lo di sin más intención que la de aportar valor.

Registré un dominio, creé 3 sencillas páginas web en formato html (que ni siquiera están optimizadas para SEO) y puse el software a disposición de todo el mundo sin ni siquiera pedir un email a cambio.

Apenas lo promocioné, no creé un blog para bombear contenido sobre el tema, no he actualizado nada en años, ni he movido un dedo para conseguir enlaces de otras páginas.

Es decir, hice todo lo contrario de lo que predica.

Durante meses, el sitio fue invisible y eso es normal. Recordemos cómo trata Google a las nuevas webs. Pero, ¿qué pasó un tiempo después?

Buscas los términos «software de plan de negocio» o «software de plan de empresa» y mi web aparece por encima de otro programa que tiene bastante dinero detrás e incluso por delante de páginas poderosas como la de emprendedores.com.

De hecho, durante muchos años ha sido número 1 indiscutible.

Recientemente, otra página se coloca a veces en el número 1 (aunque su fragmento destacado por Google se refiere a mi página) y en otras ocasiones lo vuelvo a recuperar yo sin hacer nada. La posición concreta también puede variar según el país desde el que se busca porque, como veremos, Google no muestra lo mismo a todo el mundo.

¿Por qué conseguí estos resultados cuando aparentemente no debería obtenerlos?

Porque para la intención que tiene el usuario cuando busca ese término, mi opción es superior al resto.

Así de simple.

Si busca un software que le ayude para hacer su plan de negocio, la respuesta que le da más valor es la mía. No el otro software comercial, ni contenido «optimizado» que hable sobre el tema en general.

El usuario entra y no salta un solo anuncio. Está bien claro que el software es 100% gratuito, se puede descargar de un solo clic, no se pide algo a cambio ni rellenar nada. La página es rápida y tampoco está tratando de sonsacarle ni de espiar.

El usuario entra, encuentra exactamente lo que tenía en mente al buscar y se va sin necesidad de tener que visitar otras páginas en la gran mayoría de ocasiones.

En eso consiste comprender y satisfacer la tan nombrada «Intención de búsqueda del usuario».

Rematando la clave de todo

¿Qué objetivo tiene un usuario cuando busca un término como el mío?

Encontrar un software que le ayude a hacer su plan de negocio.

¿Cuál de todas las respuestas que aparecen le da más valor?

Google va analizando diversas métricas para calibrar el comportamiento del usuario en las distintas webs que posiciona. También analiza las páginas, obviamente, para ver de qué van y qué experiencia le dan a las personas que las visitan.

Si, por ejemplo, la página se hubiera llenado de anuncios, se hubiera pedido un email para descargar el software o este hubiera sido una demo incompleta, seguramente no la habría puesto en tan buena posición, al dar una peor experiencia.

Por qué Google hace esto

El buscador no premia la mejor experiencia de una página por altruismo, sino porque un usuario satisfecho volverá a usar Google.

Utiliza el buscador y los primeros puestos proporcionan esa solución que desea y una experiencia agradable, así que recurrirá de nuevo a Google la próxima vez que necesite encontrar otra cosa. Esto significa que el buscador seguirá generando los enormes ingresos por publicidad que tiene cuando dicho usuario haga clic de vez en cuando en los anuncios que muestra Google.

Google premia, por puro egoísmo, a las páginas que mejor responden a la intención de búsqueda de un usuario.

Por eso, no importa si mi sitio son 3 páginas «no optimizadas» según los criterios tradicionales de los gurús SEO. No importa que no haya contenido adicional, ni blog, o que no se actualice y compita contra sitios más antiguos y poderosos.

¿Es la mejor respuesta? Entonces tiene las papeletas para la primera página e incluso el número 1.

Otro ejemplo con un cliente

No suelo trabajar mucho en temas de posicionamiento con la mayoría de clientes por una razón sencilla:

Como ya hemos dicho, posicionar requiere más tiempo del que el 90% de los clientes está dispuesto a esperar (lo cual es bueno en el fondo, porque quien está dispuesto a esperar, se libra del 90% de competidores.

Muchos te dicen que sí, que entienden que esto es a largo plazo, pero cuando pasan 3 semanas y no hay ningún cambio muy visible, se empiezan a poner nerviosos.

3 semanas no es nada si los términos de búsqueda están mínimamente competidos.

Para cierto cliente que estuvo dispuesto (no puedo revelar el trabajo por razones de confidencialidad), la cosa fue así para un término con una competencia media.

Se hizo un contenido superior, se empleó tiempo en ello y se usaron las estrategias prácticas que veremos en este curso a la hora de realizarlo.

Y al principio, apenas se movió, porque así es el juego en el que estamos. Pero luego empezó a escalar algún puesto, de pronto entró en la primera página y ascendió hasta el quinto lugar. Posteriormente, sucedió lo que se llama un «baile de Google» (un término para definir cambios aparentemente erráticos y temporales en los puestos de búsqueda) y a causa de él bajó un par de posiciones, luego las recuperó… y finalmente, comenzó una subida lenta pero imparable.

Ahora, está número 1 para un término común en su sector desde hace bastante tiempo, siendo ese contenido una de las principales fuentes de tráfico para su web.

Por qué es importante el factor tiempo

Posicionar bien de manera natural va a ser siempre un juego de largo plazo.

Google lo sabe y, por eso, el tiempo es una criba que pone el buscador para separar a los que van en serio de los que quieren el pelotazo rápido.

De ahí que mi web con el software, aunque fuera la mejor desde el primer día, no empezó a entrar en la pugna hasta unos pocos meses después.

Dar un valor superior al de los demás + Perseverar en ausencia de resultados aparentes + Tiempo = Recompensa

Es curioso que es exactamente la misma fórmula de cualquier iniciativa emprendedora que ha acabado teniendo éxito.

Resumiendo: ¿Cómo conseguir el número 1 en Google?

Dejando de perseguir al algoritmo, recuperando la cordura y aplicándonos en el arte de dar lo mejor posible al usuario.

No hay otra manera, pero en este y otros temas parece que nos hemos perdido en ese bosque, por culpa de estar obsesionados con los árboles.

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