Aviso: este material es extenso, pero increíblemente práctico y útil. Le recomiendo que lo guarde, lo añada a favoritos y lo revise a menudo. De hecho, lo ideal sería tomar notas.

Ya conocemos los tipos de carisma, en realidad es sencillo multiplicarlo.

En cualquier situación puedes aumentar el carisma actuando sobre cualquiera de las cuatro piezas que lo componen:

  • Lenguaje no verbal.
  • Contacto visual.
  • Comunicación.
  • Mentalidad.

Para ello lo que haremos será sintonizar esos elementos en la “onda adecuada” (si es que no se encuentran alineados correctamente) o bien “subimos su volumen” (es decir profundizamos en la atención sobre el elemento que sea necesario).

Además de eso, el primer paso previo para multiplicar el carisma es eliminando los dos bloqueos principales para que fluya, que son:

1) La incomodidad física.

2) La incomodidad mental.

Mientras alguna esté presente, supondrá una barrera para que podamos proyectar carisma, así que la primera misión es siempre eliminar en lo posible esas barreras. Veamos por pasos las maneras de incrementar el carisma.

Paso 1) Eliminar la incomodidad física

Durante las primeras etapas de aprendizaje y hasta que nos salga natural, es necesario que seamos conscientes y pongamos energía mental en controlar nuestro lenguaje no verbal y lo que hacemos con nuestro cuerpo.

Lo primero para eliminar incomodidad física es “escanear” nuestra posición general.

Si estamos sentados, nos aseguramos de estar bien sentados, porque posiciones inadecuadas que durante los primeros instantes no parecen incómodas se vuelven un infierno a los pocos minutos. Es más, al principio puede que ni lo note y cuando sea consciente de la posición en la que está, ya se habrá generado un montón de tensión acumulada que, aunque no lo parezca, será percibida por otros.

Como con el resto de cosas, casi siempre estamos sin ser conscientes de nuestra posición ni de cómo se encuentra nuestro cuerpo. Por eso lo ideal para aplicar esta técnica es tener la costumbre de, cada cierto tiempo, “escanear” en busca de posiciones tensas y “nudos”.

Posiciones de tensión son todas aquellas posiciones incómodas y cerradas. Los principales puntos clave son:

1) Brazos. Descrúcelos si los tiene cruzados y quite cualquier barrera que sus brazos, pongan sobre su pecho, mantenga dicho pecho abierto.

2) Pies. Son otro punto clave, no hay nada más común que descubrirse con los pies cruzados, especialmente a la altura de los tobillos o tibias. Descruce esas piernas, debe mantener una posición abierta y amplia.

3) La espalda es el siguiente punto. No la mantenga encorvada y vea cómo tiene cuello y hombros, otros grandes focos de tensión inconsciente.

4) Las manos. Si las tiene enlazadas entre ellas o cerradas con tensión. En ese caso abra la mano, o abra y cierre unas pocas veces para aliviar la tensión.

5) Por último está el rostro. Dientes y mandíbula apretadas, si las notamos, relajemos. Ojos esquivos y gesto contraído (a veces uno se descubre con el ceño encogido o los labios tensos sin darse cuenta), relajemos el rostro y tomemos el contro del contacto visual, pasando a mirada carismática.

Lo ideal para no dejarse nada es empezar de arriba a abajo. Empiece por su posición general ya esté de pie o sentado y después vaya al rostro viendo la posible tensión, bajando por cuello, hombros, brazos y piernas. Simplemente ponga su atención en cada punto, sólo con eso notará si está tenso o en una posición no natural, de hecho no hace falta ninguna técnica especial, pose su atención tranquilamente en cada parte, notará si hay tensión y simplemente relájela, ábrase o incluso diga mentalmente a esa parte del cuerpo que se relaje.

Puede parecer una tontería pero el mero hecho de poner la atención en la parte del cuerpo ya hace gran parte del trabajo, pues descubre cómo estaba tensándose inconscientemente y hacerlo consciente deshace buena parte del nudo.

Si está solo y se encuentra tenso, entonces puede hacer algún ejercicio de relajación física. En Internet hay multitud, uno de los más extendidos es el de ir contrayendo y relajando cada parte del cuerpo sucesivamente.

Paso 2) Eliminar la incomodidad mental

Aquí se trata de eliminar las distracciones, se produce cuando no tenemos la cabeza en lo que estamos haciendo o no estamos atentos a lo que se nos dice, porque otras preocupaciones invaden la mente.

Este campo de batalla es más difícil que el físico y lo que nunca debe hacer es luchar contra sus pensamientos intentando echarlos o reprimirlos, sólo conseguirá alimentar más al monstruo.

¿Qué podemos hacer?

La verdad es que, a menos que seamos unos monjes tibetanos de mente disciplinada, lo que mejor funciona es centrarnos en el presente, en el ahora, con todas nuestras fuerzas, lo que de paso le servirá para proyectar carisma pasivo y relajarse. La manera más sencilla que he encontrado en la práctica es tocar algo y centrarse en las sensaciones físicas y táctiles que le produce ese algo. Por ejemplo, si está en la oficina coja un papel, si está por ahí, céntrese en la cerveza o la bebida que tiene en la mano. Centrarse en lo que captan los sentidos en ese momento, te devuelve al presente irremediablemente. Empezando por el tacto, puede seguir por el resto de sentidos: qué está viendo ahora (fíjese bien en los detalles), qué está escuchando ahora (ese coche de fondo en la calle, esa conversación al fondo), a qué huele ahora y qué sabor experimenta (aunque a menos que esté comiendo, no sentirá demasiado en ese sentido).

Centrarse en lo físico es la manera más sencilla y práctica de volver de donde quiera que nos haya llevado nuestra cabeza en su deambular.

 Paso 3) Relajarse

No me importa el tipo de carisma que pretenda proyectar, es condición imprescindible estar relajado para que fluya de manera natural. Estar relajado es el mayor signo posible de dominio y de compasión que podamos enviar.

Si estamos relajados, estamos receptivos y además estamos tranquilos de que nuestras habilidades son tan grandes que podemos hacer frente a cualquier situación que surja. Los individuos inseguros son los que están tensos, amenazantes y siempre intentando mostrar sus plumas de pavo real, gritando a todo el mundo que son más “alfas” de lo que son.

El refrán: “dime de lo que presumes y te diré de lo que careces” es más cierto que nunca. Si quiere ser el “alfa” fíjese en esos gorilas poderosos, están confiados y relajados alrededor de los suyos, saben que ocurra lo que ocurra lo podrán afrontar, no necesitan montar ningún show que revele que en realidad son inadecuados.

Y la clave para relajarse es respirar tranquila y profundamente.

Esta es la herramienta más efectiva, no en vano es la que utilizan los francotiradores de elite, los deportistas profesionales, esos monjes en monasterios recónditos, terapeutas y todos aquellos que han comprendido que es la herramienta más útil. ¿Por qué?

Porque la ciencia ha demostrado que, fisiológicamente, se puede influir el ritmo cardíaco con la respiración. Hágala más lenta y profunda, manténgala así durante un tiempo y desacelerará el ritmo de su corazón, produciendo una relajación general.

No hace falta seguir complicados patrones de inspiración y expiración, simplemente respire con el diafragma, es decir, note como se hincha la barriga y no el pecho al inspirar. Inhale bien por la nariz notando como entra un buen torrente de aire y exhale también por la nariz sacándolo todo. Haga algo más lento el ritmo de la respiración y también más profundo, llenando más el diafragma de lo normal, manténgala así un ratito y aunque no quiera se habrá relajado más tras un poco de tiempo.

La paradoja de la relajación

La paradoja es que cuanto más queremos relajarnos menos lo conseguiremos. Si intentamos forzar la relajación ésta se escapará.

¿Cómo se solventa eso? Centrándose en el proceso y no en el fin. Es decir, que nos centramos en lo que tenemos que hacer, en este caso respirar, intentando hacerlo lo mejor que podamos, en vez de estar pensando en el objetivo final, en este caso relajarnos y en si estamos consiguiéndolo o no.

Así, no me centro en que tengo que relajarme como sea y no estoy pendiente de si me estoy relajando o no. Me centro en intentar ejecutar el proceso lo mejor posible, es decir, me centro en respirar lo mejor que pueda, cuidando el realizar bien el procedimiento, lento y profundo, sin pensar en si el objetivo final llega o no.

Si nos centramos en el objetivo nos desesperaremos, si nos centramos solamente en lo que estamos haciendo, probablemente el objetivo llegará por si solo.

Y a veces no lo hará y tenemos que estar en paz con eso. Hasta a los mejores les ocurre, puede que nos relajemos o no, y si no, no pasa nada, debemos quitarnos presión por conseguirlo, nada funciona el 100% de las veces a nadie.

La relajación como modo de vida

Si usted no es una persona que se encuentra habitualmente relajada, lo mejor que puede hacer es practicarla en cuantos momentos pueda. ¿Está leyendo esto? Es una oportunidad genial para practicar, escanear su posición física y mejorarla, centrarse en el presente de lo que está haciendo y respirar más lenta y profundamente.

¿Está en la ducha? Genial de nuevo, otra oportunidad para hacerlo con una respiración más calmada, chequeando su cuerpo acerca de posibles nudos y anclándose en el presente con la técnica del mismo nombre que hay en la parte práctica. Céntrese en las sensaciones tácticles de la esponja, en el olor de los jabones, verá cómo se multiplican al poner su atención.

¿Está cenando? ¿Viendo la tele? De nuevo oportunidades de oro para practicar. Recuerde, el mundo es su campo de juego y siempre hay una oportunidad si la busca.

¿Por qué quiero que haga esto y se relaje lo más posible en cuanto pueda? Porque acabamos siendo lo que acabamos haciendo más a menudo y si a menudo se relaja y aprende a vivir en ese estado más a menudo, ¿adivina qué? Que cuando llegue el momento de proyectar carisma, le será más fácil y probablemente esté ya relajado o le resulte más sencillo estarlo.

Como cualquier habilidad, la relajación hay que practicarla de antemano para que nos sirva cuando la necesitemos. Es lo mismo que cuando entrenamos los músculos todo el tiempo en el gimnasio para cuando hagan falta y nos nos vamos solamente a ejercitarlos dos días antes de que los precisemos.

Cuanto más nos acostumbremos a relajarnos, más relajados estaremos en general y en cualquier situación, en ese momento ya no será algo que practicamos, sino nuestro modo de vida habitual.

 Otras técnicas sencillas pero curiosas para vivir más relajado

¿Quiere profundizar más en este tema? He aquí tres cosas que puede plantearse.

 La importancia crucial del sueño

Este es uno de los principios más importantes e ignorados. Si quiere estar relajado durante su día, sin ni siquiera practicar conscientemente ejercicios de relajación, puede conseguirlo simplemente durmiendo mejor. Además, de paso, multiplicará su productividad.

La hormona del estrés se llama cortisol, en los tiempos en que vivíamos con una lanza de punta de piedra en la sabana, el cortisol se disparaba en el momento en que veíamos un depredador, entrando en fase de estrés y reaccionar rápido para pelear o salir corriendo. Tras esos momentos de susto, nuestro querido hombre prehistórico se relajaba como puede ver que se relajan perros o gatos tras un enfrentamiento, totalmente y sin acordarse de lo sucedido, de modo que el cortisol era algo que sólo se disparaba en momentos clave muy concretos.

El problema es que hoy tenemos estresores por todas partes, desde el ritmo de la ciudad, hasta los trabajos que realizamos. Así que vivimos permanentemente con el cortisol por las nubes, algo para lo que no estamos evolutivamente hechos.

¿Cómo podemos controlarlo? Se regula durante el sueño. Si no está obteniendo un sueño reparador y con suficientes horas, sus hormonas viven permanentemente revolucionadas para mal.

La importancia de las hormonas es crucial, nos dominan mucho más de lo que pensamos (pregunte a una mujer durante su ciclo menstrual sobre si las hormonas influyen, o a un hombre mayor que ha perdido sus testosterona y está falto de impulso y quejicoso). La cura para eso es el sueño reparador.

Apague televisión, móvil, ordenador, etc, al menos una hora antes de ir a dormir. Procure no tener cacharros electrónicos en la habitación encendidos, no haga actividades estresantes antes de ir a dormir y procure aprovechar los momentos previos para relajarse un poco. Si repara su sueño, reparará gran parte del problema y vivirá más relajado por defecto.

Ahora, sé que esto parece una tontería y yo también pensaba eso, pero le aseguro que si controlamos bien el sueño, vamos a ver un mundo de diferencia en nosotros.

Tenga una mascota

Si es de los que les gusta y puede permitírselo, compre una mascota e interactúe con ella, está demostrado que los niveles de estrés son inferiores en personas que tienen un compañero así.

Reciba un abrazo de 20 segundos

Sé que esto parece que se está poniendo extraño, pero también está demostrado científicamente cómo un abrazo de 20 segundos con su pareja rebaja los niveles de cortisol, especialmente en mujeres. ¿No tiene pareja o no la tiene a mano? Imagínelo. No es broma, aunque siempre funciona mucho mejor la acción real que la imaginada, por supuesto.

Al ver tantos pasos y describirlos tan en detalle (ya llevamos tres y sólo nos estamos preparando) puede pensar que proyectar carisma es algo complicado y lleva tiempo. Nada de eso, corregir la posición física, volver a estar presentes y relajarnos son tres pasos que podemos tener hechos en apenas un instante, lo que quiero es que los entienda bien para que los pueda usar perfectamente.

Una vez relajados, lo que hacemos es coger las cuatro piezas del carisma y sintonizarlas adecuadamente. Vamos a ver cómo lo hacemos en cada uno de los dos tipos de carisma.

4.1) Lenguaje no verbal para proyectar dominio y liderazgo

Si queremos proyectar las cualidades de un “alfa” sintonizamos nuestro lenguaje no verbal de la siguiente manera.

4.1.1.) Ocupe espacio

Es decir, hágase grande, el tamaño siempre es un signo de dominio. Eso implica erguirse (ocupamos más espacio hacia arriba), luego abra más las piernas, plántelas un poco más amplias que sus hombros si está de pie o ábralas algo más si está sentado. Este es un signo de dominio por excelencia porque estamos dejando a la vista una de nuestras zonas más vulnerables, rasgo indiscutible de confianza en que podemos hacerlo sin salir heridos. Lo mismo pasa con el cuello cuando nos erguimos. Nunca se lleve las manos al cuello o al rostro, es un signo reflejo de defender esas partes vulnerables porque no tenemos confianza.

 4.1.2.) Ábrase

Si usted es el alfa no precisa protección preventiva, sabe que si algo sale mal, podrá afrontarlo, así que no le resulta necesario poner barreras de antemano.

¿Los brazos? A los lados. No los cruce creando escudos. Si está en una situación social, no sea de los que mantiene su bebida ante el pecho (es un escudo), tenga su brazo extendido naturalmente hacia abajo, con la bebida a la altura de su cintura o cadera. Si tiene cualquier cosa en la mano, use ese truco como guía: si el objeto está ante usted está poniendo barrera si lo sostiene naturalmente cerca del muslo, es correcto.

Esto es importante también para el carisma de compasión y de cara a aquellos que nos encontremos. Observe si se encuentran cerrados, y si lo están intente abrirlos, si permanecen con los brazos cruzados déles algo para que examinen, tendrán que abrirlos al coger eso y manipularlo.

Según las investigaciones de expertos como Amy Cuddy, se ha concluido que la adopción de poses de poder incrementa la auto percepción de dominio. Cuando en los experimentos se pedía a la gente que mantuviera dos minutos de pose cerrada y encogida (encorvados en una silla con los brazos cruzados) durante los momentos previos a una entrevista, la percepción de éstos por parte de otras personas durante dicha entrevista era la de tener menos dominio que un grupo control al que no se le pedía que hicieran eso antes de interactuar.

Pero lo mejor era cuando se les pedía que durante dos minutos adoptaran una posición de poder, bien repantigados en la silla, los brazos abiertos y las manos apoyadas en la nuca, descansando la cabeza en ellas mientras ponían los pies en la mesa como si estuvieran en casa. La percepción de dominio era muy superior en estas personas durante la entrevista posterior. Adoptar posiciones de poder previas a la situación ayuda a proyectar dominio en dicha situación.

Pero lo más interesante es que esos cambios no son sólo psicológicos o subjetivos, son también fisiológicos. Está demostrado que adoptar poses de poder como las del experimento anterior, o poner los brazos en jarras, bien erguidos y con la mirada en el infinito (como esos superhéroes cuando posan en los cómics) aumenta la testosterona (hormona relacionada con el dominio y el rendimiento físico) y disminuye el cortisol (hormona del estrés). Lo mismo pasa, de hecho, cuando se sostiene un arma, pero no es necesario ir por ahí.

Lo que sí es necesario es que si tiene dos minutos antes de esa reunión o interacción, adopte una pose de poder, tal y como se especifica en los ejercicios prácticos. Luego, cuando esté inmerso en la interacción con otros y necesite proyectar carisma de dominio, revise su lenguaje corporal adoptando lo que estamos viendo aquí.

 4.1.3) Muévase un poco más lento

Todo lo que haga, hágalo algo más despacio para proyectar liderazgo y dominio.

Coger cualquier cosa, beber, moverse, incluso pestañear de vez en cuando. No estoy hablando de hacerlo a cámara lenta, sino de hacerlo conscientemente a una velocidad un poco inferior a la normal. Cuando estamos nerviosos hacemos las cosas de manera acelerada, desde hablar hasta manipular cosas o movernos nosotros. Hacerlo más lento muestra dominio, no son las circunstancias las que nos marcan el ritmo, sino nosotros mismos.

4.1.4) Reaccione menos ante lo que hacen los demás

Una persona poco dominante reacciona enseguida ante lo que ocurre alrededor, ante lo que le ordenan o ante lo que hacen los demás. Si alguien (especialmente con una posición dominante) cuenta un chiste, los demás se ríen enseguida o están asintiendo todo el rato a lo que dice un líder, igualmente si les dicen que hagan algo, van rápido a ello.

Hay algunas teorías que alegan que uno puede descubrir quién es el alfa de un grupo simplemente viendo cómo reacciona ante los demás miembros, si es el que menos lo hace, es el alfa.

Así pues, si alguien le pregunta, no se muestre ansioso por contestar, si alguien cuenta algo gracioso, no sea el que más se ría, si está en una conversación con alguien y quiere proyectar dominio, no muestre muchos signos de asentimiento, acuerdo, etc, raciónelos bien. Si el otro los quiere, deberá de ganárselos.

Por supuesto este gesto, al igual que los anteriores, puede servirle para calibrar el dominio que ejerce en los otros viendo lo que hacen, si no reaccionan mucho ante lo que usted hace o dice, no les está dominando ni impresionando.

 4.1.5) Hable más despacio y más grave

Lo de actuar más lentamente se puede trasladar a la voz, introduciendo pausas en lo que dice, pero lo más importante es el tono, que debe ser algo más grave de lo habitual para proyectar dominio.

Un tono chillón y rápido es una señal de miedo, nosotros queremos dar la imagen contraria, así que modulamos la voz para que nos salga más grave.

Quizá haya oído denominar este tono de voz como “voz seductora”. Un tono de voz grave está asociado a mayores índices de testosterona, que es la hormona del dominio, por eso vamos a querer adoptarlo.

Como en todas las técnicas, no es cuestión de disimular ni actuar. Si de repente empieza a hablar a sus conocidos con una voz cómicamente grave, muy distinta de la suya, provocará cejas alzadas e hilaridad más que nada. Calme su voz, pero nunca reduciendo su volumen, sino su tono.

4.1.6) Vista con ropa de poder

Los uniformes y los trajes de negocios son percibidos como vestimenta de poder. De hecho, el ponérselos suele cambiar instantáneamente nuestra propia manera de actuar.

Cuando trabajaba como consultor, poníamos mucho cuidado en trajes que quedaran bien y yo mismo notaba que al caminar y moverme con el traje, no lo hacía igual que cuando iba con vaqueros y camiseta.

Además, los trajes suelen ser más caros que la ropa casual, y son un signo de poderío económico aparente. Vista como alguien con poder y será alguien con poder.

Hay estudios que muestran la influencia de los tipos de traje o las ropas de marca en el ánimo y la disposición del que se las pone, además de la valoración por parte de los demás (triste, pero cierto). Nuestra intención no es conseguir ese efecto dejándonos un riñón en ropa, la elegante que nos quede bien tendrá el mismo efecto que la que es cara. De hecho es más importante un traje que se adapte a medida a nuestra figura (sea la que sea), que un traje de marca que quede muy holgado o muy estrecho.

 4.1.7) Tome la iniciativa y las decisiones

Si piden opinión, dé la suya, si hay que tomar una decisión, aunque sea simplemente la de dónde ir cuando está con los amigos, láncese y sea usted el que decida. Empiece a ejercer liderazgo y arrojo, no sea el que se queda callado en todas las reuniones. Si tiene algo que decir, dígalo, use un tono de voz tranquilo y grave, y hágalo.

Aunque por favor, no sea de esos que sólo dice cosas en una reunión para que se le oiga, no sea el que repite obviedades y no sea el que pregunta por preguntar, sólo para que parezca que participa. Todo eso no es muestra de liderazgo, es irritante.

 4.1.8) Practique posiciones de poder antes de las interacciones y en cuanto tenga unos minutos

Cuando queremos ejercer dominio, todo el combustible que tengamos en el depósito nos vale, por eso antes de la interacción, o en momentos en los que nos encontremos a solas, practiquemos posiciones de poder para ir acumulando carisma. Si está sentado, recuerde la pose de los pies en la mesa y las manos en la nuca, haciéndola descansar en ellas.

Si está de pie, recuerde la pose del superhéroe. Brazos en jarras, cuerpo totalmente erguido, barbilla levemente elevada y vista clavada en el infinito.

Esto no es algo que queremos hacer antes de persuadir, es algo que queremos proyectar de manera constante.

 4.1.9) Suba el volumen de la voz

Normalmente podrá detectar un alfa sin mirar en el grupo porque suele ser al que más se le oye. No sólo lleva la voz cantante, es que esa voz es firme y se puede escuchar claramente. Eso no significar gritar, obviamente, pero vocalice bien y hable de manera de que sea imposible que no escuchen lo que está diciendo.

 4.1.10) No se incline demasiado sobre los demás ni muestre otros rasgos de ansia

Cuide la tentación de inclinarse sobre el otro, aunque sea para escucharle mejor. Si sucede que no le oye bien, pida educadamente que le repita lo que ha dicho, pues no lo ha entendido.

Inclinarse sobre alguien muestra interés sobre ese alguien, perdiendo la posición erguida y, normalmente, adoptando un tamaño menor que el del otro, lo que supone perder uno de los rasgos comprobados de dominio y liderazgo. Cuando estamos ansiosos o admiramos a alguien, tendemos a inclinarnos hacia él, no en vano desde tiempos inmemoriales la inclinación ante el rey u otros cargos era un signo de sumisión.

¿Ha visto como aquellos que hablan o hacen un discurso lo suelen hacer desde una posición elevada? No es sólo para que se les vea, es para delimitar quién es el que proyecta liderazgo y dice lo que hay que hacer y quién escucha. Esa posición virtual más elevada la debemos mantener, intentando no inclinarnos a menos que sea absolutamente necesario.

Por eso es también importante que hable con claridad y volumen, para que se le oiga desde donde está.

4.2) Lenguaje no verbal para mostrar un carisma de compasión / presencia

Este es más sencillo pues se trata de un carisma más “pasivo”. Es decir, en las situaciones en las que lo precisa usted suele ser el receptor o el que escucha algo, o simplemente “está”, pero no se le requiere que haga algo activo, excepto quizá para cuando tenga que dar su opinión sobre lo que le preguntan.

Por ejemplo, si está escuchando los problemas de un cliente, normalmente lo hará con su carisma de presencia, mientras que si le toca la parte de responder a sus dudas o cuando le pregunta que qué va a hacer para resolver su problema, probablemente querrá mover el dial de su carisma hacia el sector del liderazgo.

La metáfora del dial es la adecuada, todo esto no es una cuestión de blanco y negro, hay situaciones donde el carisma de liderazgo tiene que ser absoluto, como en una situación de emergencia donde lo que hace falta son órdenes directas y autoridad, porque no es el momento de debatir y escuchar a todo el mundo, sin embargo son las menos. También hay situaciones donde el dial del carisma va a estar muy centrado y sólo será necesario que esté presente, escuche y hable un momento con suficiente liderazgo.

 4.2.1) Profundice su relajación

Esto no significa que se duerma ante el otro, mucha gente piensa que relajarse mucho implica entrecerrar los ojos y dejarse llevar por el sopor con el cuerpo lánguido. Aquí estamos hablando de estar todo lo cómodos posibles, como si estuviéramos en casa aunque sin dejarnos desparramar por el asiento.

En un lenguaje dominante estaremos irguiéndonos, ocupando todo el espacio que podamos sin parecer maleducados y en general “sacando pecho”, aquí es importante permanecer cómodos y, sobre todo, abiertos al otro, receptivos como ese monje oriental y bonachón que nos escucha con todos los sentidos.

 4.2.2) Enfoque completamente al otro

¿Quiere saber cuánto interés está despertando en otro? Mire cuántas partes del cuerpo está enfocando hacia usted, cuantas más tenga, mejor. Mire hacia dónde señalan sus pies o cuánto trozo de espalda le está dando, si gira el rostro levemente cuando habla o por el contrario se ha movido para encararle del todo.

Lo ideal es estar frente al otro, totalmente enfocado, con las menores barreras posibles entre los dos, así que descruce brazos y, aunque seguramente en muchas ocasiones haya una inevitable mesa de por medio, aparte lo que pueda de encima de ella, si hay bebidas o trastos, intente que no estén obstaculizando demasiado entre los dos.

Si quiere mostrar un poco más de esa atención, entonces inclínese un poquito hacia él.

El enfoque no debería ser corporal solamente, la clave es centrarse en el otro como si no hubiera otra cosa en el mundo. Alguien famoso por este tipo de carisma es Bill Gates. Si bien no es el arquetipo de líder dominante, cuando estaba en una reunión era capaz de escucharte y centrarse en ti como un láser. Lo mismo ocurre con el Dalai Lama, que causa la impresión de que cada fibra de su ser está ahí haciéndote caso y sintiéndote la persona más importante del mundo. Esa es la clave de este carisma.

 4.2.3) Ánclese en el momento presente

Esto adquiere más importancia que cuando estamos ejerciendo un carisma activo. Aquí queremos estar presentes y que nuestra mente no deambule por otros mundos y no se ponga nerviosa. Especialmente si tiene dificultades en este aspecto, repita cuantas veces haga falta la técnica.

Con el tiempo, se integrará tanto que acabará formando parte de nosotros, pero hasta entonces, cada vez que se descubra encerrado en su cabeza, aplique la sencilla técnica de volver al presente.

El resto del lenguaje corporal es similar al del dominio, pero sin subir tanto su “volumen”. Esté tranquilo, no se cierre, hable claramente cuando le toque y céntrese en el otro como si fuera lo más importante, usando la mirada carismática.

 Paso 5) Modulando el contacto visual para proyectar carisma

La clave de esto está en que lo que transmitamos con la mirada dependerá de los pensamientos que tengamos en la cabeza.

Hay un refrán sobre que los ojos son el espejo del alma, o la ventana al interior, y por una vez la sabiduría popular no anda desencaminada. El contacto visual tiene una importancia enorme, recuerde lo que hablábamos de los bebés y sepa que muchos expertos en interrogación juran con la mano encima de la importancia del contacto visual.

A tenor del éxito que he comprobado que tienen algunos, le aseguro que algo hay.

Nuestros ojos nos traicionan y revelan lo que hay dentro de nosotros mucho más que otros micro-gestos, por eso es importante dominarlo.

 5.1) Contacto visual para proyectar carisma de dominio / liderazgo

Lo que mejor me ha funcionado es repetirme el objetivo que quiero mentalmente, decirme que lo voy a conseguir, que nadie me lo va a negar. Les estoy mirando a ellos pero en realidad estoy viendo en mi cabeza lo que quiero obtener. Hay otros pensamientos que quizá quiera probar, pues he visto que funcionan, como el pensarse encima de un pequeño pedestal, un poco por encima de quienes le escuchan, o repetirse a sí mismo que es capaz y es el mejor.

5.2) Para proyectar carisma de compasión / presencia

Lo que funciona es repetirse, hasta convencerse, que estás delante de la persona más importante de la habitación y que lo que dice, sea lo que sea, es lo más interesante que has escuchado nunca.

Ahora, el 90% de las veces no estaremos delante de un expresidente de gobierno o de nuestro ídolo de la infancia, pero eso no importa, tenemos que fingir si es necesario que el otro, aquel al que queremos encantar, es lo más importante en ese momento.

Intente, todo lo que pueda, sentir curiosidad por quien tiene enfrente, preguntarse por él, por sus inquietudes, por quién es realmente, recuerde que lo que tenemos en la cabeza se transmite por la mirada como un proyector. Tener curiosidad es sinónimo de tener interés, que es lo que queremos transmitir con la mirada carismática.

5.3) Otras reglas generales del contacto visual carismático

El contacto visual dominante se puede resumir en una sola cosa: gane la competición de miradas.

Es signo de dominio el mantener más el contacto visual y no romperlo el primero.

Ahora, es importante que no esquive la mirada, pero también que use la calibración social, no desafíe a los otros “alfa” que haya si no es esa su intención desde el primer momento.

A la hora de romper el contacto visual es muy importante que nunca lo haga hacia abajo, habrá mostrado sumisión al otro y no es lo que queremos cuando queremos ejercer dominio. Si ha de romper contacto visual hágalo siempre hacia un lado.

La regla del contacto visual general es mantenerlo la mayoría del tiempo. No querremos tampoco el 100% y si no queremos expresar dominio intenso, podemos mantenerlo un 70%-80% y romper el contacto visual de manera casual hacia los lados, observando alguien que pasa o algo que ocurre, para enseguida volver a posar la mirada carismática en el otro.

 Paso 6) Ser capaces de comunicarnos en cualquier situación

Si se siente incómodo en los silencios o es de naturaleza algo introvertida como yo, repase el material Premium sobre cómo ser un buen conversador en cualquier situación. Le resultará increíblemente útil.

Mucha gente, parlanchina por naturaleza, cree que no tiene ningún problema en esto, que no paran de hablar y por tanto con ellos no existe el riesgo de no tener temas de conversación o de los silencios incómodos, porque ya los llenan ellos con cualquier cosa.

Este es un error grave, muchos de esos parlanchines suelen ser un mareo porque hablan todo el rato del tema menos interesante del mundo, ellos mismos. Tenga en cuenta que para cualquiera que tenga delante, el tema más interesante del mundo es él, no nosotros, algo que tiene en cuenta la técnica para tener siempre conversación que vamos a aprender ahora.

El último rasgo, el de la mentalidad, se puede ir construyendo poco a poco cuando vamos teniendo éxito al aplicar estas técnicas de aquí, es decir, que lo podemos ir construyendo automáticamente si practicamos esto.

La cuestión de todo esto es, con mayor carisma, multiplicamos las probabilidades de tener éxito en cualquier situación personal, entrevistas de trabajo, ventas, negociaciones, etc. No lo subestime, recuerde que, en el fondo y aunque no lo queramos reconocer, (casi) todo es personal.