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Siguiendo con la iniciativa de "10 lecciones aprendidas teniendo un negocio", he aquí la segunda parte del artículo donde se detallan las lecciones 6 a 10 de entre las más importantes aprendidas de la manera más efectiva, mediante la experiencia propia en la gestión diaria de una pequeña y mediana empresa.

Y sin que el orden signifique necesariamente la importancia, vamos con ellas…

6.- Sin Marketing no se consigue nada

Ni ventas, ni clientes, ni posibilidad de hacer nuestro negocio rentable. Hoy día si una empresa, emprendedor o hasta el más pequeño de los autónomos no se preocupa por su Marketing y no invierte en él, sus posibilidades de mantener su negocio en el tiempo son casi cero.

Un fenómeno muy extendido es que las pequeñas y medianas empresas compiten con un marketing casi nulo, o muy difuso, sin tener muy claro si el marketing es la promoción o cómo deben planificarlo.

Por lo visto en los años de experiencia con actividades de todas clases y con el aprendizaje propio en Recursos Para Pymes la realidad es:

"Los resultados que se obtienen son proporcionales al esfuerzo y la inversión en Marketing".

Aprender correctamente qué es y qué nos conviene, conocer las claves que funcionan y planificar de manera que nos sea útil en el día a día son las actividades en las que tenemos que empeñarnos.

Toda inversión de tiempo y dinero en conocer más sobre Marketing y cómo ponerlo en marcha se le devolverá con creces en forma de clientes y beneficios. Garantizado.

¿Un buen punto de partida? Revise los artículos de la sección de Marketing de la web de Recursos Para Pymes. No le costará nada y obtendrá claves que funcionan por experiencia directa, o eche también un vistazo a Marketing de Guerrilla para Pymes, Emprendedores y Autónomos.

7.- Planificar es la clave para obtener resultados

Planificar no significa tener que embarcarse en un plan interminable que luego nunca se mira ni se consulta (porque se ha perdido tanto tiempo planificando que hay mucho trabajo atrasado).

Esa es la percepción que muchos empresarios tienen por el simple hecho de que eso es lo que les ha pasado cuando han planificado…

Planificar de manera que nos sirva en nuestro día a día es muy sencillo. Simplemente:

1.- Tenga claro qué desea conseguir (algo que, sorprendentemente, no es así cuando se ahonda en muchos empresarios y emprendedores).

2.- Luego piense los posibles modos que puede utilizar para conseguir esos objetivos. Habrá varios caminos para llegar donde desea o a veces sólo uno, la cuestión es tener claras las posibilidades que hay y escoger las que parecen más adecuadas para nuestra situación.

3.- Finalmente detalle esos modos en tareas concretas a realizar. Cada una con su fecha específica. Coja esos caminos hacia sus objetivos y concrételos, no se detenga hasta que sean una lista de acciones específicas que pueda poner en su agenda en el día que toque.

Pruebe esta semana.

Plantéese qué objetivos desea conseguir en los próximos siete días (sea realista), después vea qué opciones tiene para llegar ahí y elija las que parecen más adecuadas. La siguiente labor es detallar esas opciones en una lista de tareas concretas y específicas que son necesarias para llevar a cabo en la práctica esa manera de llegar hasta sus objetivos. Recuerde siempre poner una fecha a cada tarea.

Finalmente pase esa lista a su agenda y establezca un compromiso firme de cumplimiento. Con eso verá resultados.

Muchos empresarios se dejan llevar por el día a día, por los sucesos que van ocurriendo, ese funcionamiento "a salto de mata" tan habitual ocurre precisamente cuando no se planifica.

8.- Solo no se puede.

En su actividad como empresario una de las actividades más importantes es la creación de contactos y relaciones.

Pueden ser aliados, proveedores, clientes, incluso empresas de la competencia. La cuestión es que la cantidad y calidad de oportunidades que tengamos para hacer crecer nuestra empresa es directamente proporcional a la cantidad y calidad de los contactos realizados y las relaciones establecidas.

Si nuestra agenda no es un activo valioso, si apenas hay algún nombre o no nos preocupamos mucho por extender nuestra red de contactos y aliados no creceremos demasiado.

Mire su agenda, en ella radican probablemente las mayores oportunidades que vamos a tener, cuanto más cuidada y fértil así serán también las oportunidades.

9.- El Activo más importante que se tiene es el tiempo

No, no es el dinero y aunque sí es cierto que las personas es un activo fundamental, el tiempo sigue siendo más valioso en un sentido estricto (porque aunque no quede muy políticamente correcto decirlo, la gente que se vaya de nuestra empresa a la competencia puede sustiuirse con mayor o menor fortuna, pero el tiempo no).

Por tanto, si el tiempo es lo más valioso que tenemos, aprender a gestionar el tiempo (tanto por nuestra parte como por todos aquellos que están con nosotros) es una de las habilidades más fundamentales a desarrollar.

Ya se ha hablado largo y tendido de este tema, especialmente en este artículo, uno de los más leídos en Recursos Para Pymes.

10.- Ser optimista es una cualidad imprescindible

Un empresario tiene que estar hecho de una pasta especial. No es un comentario gratuito, o se cultivan ciertas facetas como el optimismo, la capacidad de afrontamiento y el saber convivir con la incertidumbre (en un mayor grado que si se es un empleado) o se pasa muy mal trago siendo empresario.

Al final las empresas son sus personas, no máquinas infalibles. Nos afecta lo que nos ocurre, nos afecta ver pasar los días y que no nos llegue un pedido o que tengamos un problema con un cliente. Todo eso influye en cómo lo hacemos y en nuestra habilidad para gestionar nuestra empresa. Al final todo eso acaba también influyendo en los números.

Por esos motivos tan prácticos uno se da cuenta con el tiempo de que sólo tiene dos opciones, cultivar un optimismo poderoso o ir quemándose poco a poco y abandonar antes de tiempo.

Optimismo poderoso no significa hacerse ciego a lo que ocurre y pensar que todo irá bien por el mero hecho de desearlo, sino establecer el hábito de centrarse en lo positivo y en la oportunidad en vez de en los problemas.

Siempre hay problemas, siempre hay riesgo, mientras tengamos una empresa será así, la incertidumbre nos acompañará siempre cada día que abramos las puertas del negocio, por eso o cultivamos nuestra personalidad o lo vamos a pasar realmente mal.

Estas lecciones son apenas unas pocas del total aprendido. De hecho en el mismo espíritu de estos artículos está inspirado "Cosas que hubiera querido saber antes de tener una empresa" donde se recogen esas valiosas experiencias que uno contaría a un amigo que quiere iniciarse en el mismo camino que nosotros estamos recorriendo.